JAIME GARZA
22 de mayo de 2015 / 10:48 p.m.

Si el Monterrey ha dejado de ser protagonista en los últimos tres años es porque su directiva y cuerpo técnico en turno han fallado en la elección de sus refuerzos.

En los últimos 6 torneos cortos un total de 18 jugadores han llegado con la etiqueta de “refuerzos” para los Rayados, pero su bajo rendimiento ha exhibido sus carencias técnicas y la falta de tino en los directivos para contratar lo que el club necesita.

Salvo Dorlan Pabon, Edwin Cardona y quizás Leobardo López, en el Monterrey de Víctor Vucetich, el profe José Guadalupe Cruz y Carlos Barra han desfilado jugadores con o sin palmarés, pero cuyo resultado final ha rayado en lo mediocre.

Uno de los grandes fiascos fue Ángel Reyna quien llegó como figura hace tres años y su paso con los regios pasó desapercibido. El ex americanista se convirtió en un gran fiasco y tras un año en la institución fue despedido por indisciplina al interior del equipo.

Para el Apertura 2012, apenas contrataron a un zaguero de carácter suplente como Édgar Solís. Apostaron por la continuidad y aunque el equipo clasificó a la Liguilla, quedó eliminado en la primera ronda con una pobre exhibición ante Tijuana.

En el Clausura 2013 requerían de una revancha y la directiva contrató a Leobardo López, uno de los pocos jugadores que se ganaron un respeto en el equipo y la afición, pero que a la vuelta de un año fue traspaso a otro equipo.

López llegó junto a Omar Arellano, quien por el contrario, pese a su negativo rendimiento de 3 goles en 5 torneos, increíblemente todavía continúa en el equipo.

En el Apertura 2013, aún con Vucetich al mando, la directiva contrató a la figura Dorlan Pabon, además de Lucas Silva y Efraín Juárez. Pero el pecado fue que al colombiano no lo blindaron y fácilmente les fue arrebatado por el Valencia al pagar la rescisión de contrato.

La directiva se ganó críticas y al tiempo que destituía a Vucetich para nombrar al profe Cruz como nuevo entrenador, contrató al limitado centro delantero ecuatoriano Marlon de Jesús, a quien le dieron chance dos torneos en los que apenas anotó en un par de ocasiones.

En el Clausura 2014 de nuevo fallaron para elegir. Contrataron al central brasileño Víctor Ramos de limitadas condiciones técnicas y al delantero colombiano Wilson Morelo, proveniente de un modesto equipo y sin antecedentes en selección nacional. Ninguno de los dos se adaptó, aunque Ramos se quedó un torneo más por no haberle conseguido sustituto.

Ya con Barra en la dirección técnica, ficharon al central colombiano Stefan Medina, al lateral izquierdo Efraín Velarde y al volante Rodrigo Rojas, además de Cándido Ramírez. Salvo el regreso de Pabon en ese mismo torneo, ninguno funcionó. Stefan destacó en las primeras jornadas y luego cayó.

Barra clasificó con drama y críticas, pero llegó a Semifinal gracias al gran aporte de Pabon.

En este último torneo Clausura 2015, el presidente deportivo Luis Miguel Salvador apostó por la tropa colombiana. Por vez primera en su historia, sus 5 extranjeros eran de una sola nacionalidad. Pabon y cuatro más de los que solo se pudo rescatar Edwin Cardona.

Tanto el atacante Yimmi Chará como el volante de contención de selección nacional. Alexander Mejía, defraudaron porque a diferencia de Cardona nunca pudieron adaptarse al ritmo del futbol mexicano.

¿Si los refuerzos de Rayados defraudaron por su bajo rendimiento, habrá sido por culpa de ellos o de quiénes no midieron sus condiciones al contratarlos?