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10 de julio de 2015 / 07:29 p.m.

El club de fútbol Monterrey vive estos días un enorme frenesí por la inauguración el próximo 2 de agosto de su nuevo estadio, una obra que aspira a ser pionera en el país y un referente para esta importante ciudad del norte de México.

En este recinto en construcción, ubicado en el municipio de Guadalupe, en la zona metropolitana de Monterrey, el traqueteo de maquinaria y de miles de obreros no descansa estos días y se traduce en un zumbido perenne que se escucha dentro y fuera del estadio.

En el interior, donde la obra ya está prácticamente concluida, el césped es lo único que reposa tranquilo mientras varios electricistas revisan los focos que alumbrarán el estadio, y un grupo de albañiles, colgados de la cubierta con arneses, siguen instalando algunas de las placas del techo.

Otros se encargan de limpiar y comprobar que los más de 50 mil asientos -blancos y azules en honor a los colores del equipo-, funcionan correctamente.

"Estamos a tiempo, pero con marchas forzadas como en toda obra grande, y apurados. Esperamos que no llueva, pues en los últimos cuatro meses llovió más que en los últimos 40 años en la región y este ha sido un gran reto", dijo el vicepresidente administrativo y director del Proyecto del Estadio de este club, Tonatiuh Mejía.

En el exterior del campo es donde se entiende la magnitud del desafío; quedan aún muchas zonas por pavimentar y gran parte de lo que será el aparcamiento, el arbolado o la misma entrada están todavía inconclusas.

Mil 900 personas que "trabajan en diferentes frentes", por lo que nada les hace "pensar que no terminarán" la construcción previo al partido inaugural frente al Benfica portugués.

El recinto destaca por su diseño, a cargo de la firma Populous, especializada en escenarios deportivos, explicó.

Con un techo plateado y de forma ondulada inspirado en las montañas que lo rodean, el imponente edificio es visible desde muchos puntos de la ciudad y está llamado a convertirse en uno de los símbolos de esta industrializada y rica región.

"El estadio representa el origen y la idiosincrasia del regiomontano. En sus materiales hay mucho concreto, que es un material que se genera en esta ciudad, así como acero y aluminio, propios del estado", señaló.

Aun con esta abundancia de materiales, la obra "se distingue en particular por ser armónica" con el entorno, expresa Mejía, quien explica que se plantarán 2.000 árboles nativos de la región a su alrededor y que, en una iniciativa liderada por el club, se ha renovado el aledaño Parque Río La Silla.

Con estos y otros detalles, el estadio, que ocupará unas cinco hectáreas de las casi 25 concedidas al club, aspira a ser el primero de sus características en obtener el certificado 'verde' LEED (Leadership in Energy & Environmental Design).

El 2 de agosto los aficionados podrán ver el partido contra el actual campeón de la Liga portuguesa, así como varios espectáculos multimedia y un breve espectáculo musical, desveló.

"Será una noche emotiva y de homenaje, pasión y emoción hacia los aficionados 'rayados'", sentenció el directivo.