Tomás López
30 de abril de 2017 / 03:46 p.m.

El Club de Futbol Monterrey sembró la semilla de la pasión por el equipo en miles de menores de edad en la celebración del Día del Niño Rayado en el nuevo estadio de Ciudad Guadalupe.

En total fueron 15 mil 500 personas las que desfilaron en una jornada dominical con motivo del 30 de Abril que se quedará en la memoria de los infantes.

Organizados en el pasillo principal del estadio, hubo firma de autógrafos de los futbolistas, juegos interactivos, exposición de trofeos, futbolitos de mesa, “pinta-caritas”, espacios para jugar con el balón, saltar en el bungee o practicar el rapel.

Incluso hubo un área con espacio para bebés.

La plantilla de jugadores se dividió en grupos de cuatro que atendieron a los niños aficionados por espacio de 90 minutos cada uno.
El mediocampista uruguayo Walter Gargano acudió acompañado de su hijo, Matías.

“Lo que digo siempre, se nota e cariño de la gente, y más cuando ves a un niño en la ilusión, el entusiasmo que traen y bueno, a veces uno quisiera hacer más por ellos porque realmente tienen una inocencia increíble y uno trata de compartir momentos como este que realmente es muy bonito”, declaró Gargano.
“El amor a la camiseta se le toma creo que lo que le transmiten los papás, el abuelo, un tío, la mamá, bueno es realmente impresionante y uno ve, mira para afuera, te giras y realmente ves la ilusión de los niños”.

“El Mota” admitió que los jugadores son vistos como un ejemplo a seguir por los niños, por lo que se debe tratar de dar una buena imagen.

Cada uno de los niños asistentes recibió una camiseta alusiva al evento y un simbólico certificado de participación.

En uno de los equipos de jugadores estuvieron Jesús Molina, Dorlan Pabón y Jonathan Cristaldo; en otro repartieron firmas Hugo González, Luis Cárdenas, Efraín Juárez y Gargano.
En otro momento del mediodía Rogelio Funes Mori, Iván Piris y Luis Fuentes estuvieron para tomarse la foto y regalar firmas.

Este lunes los Rayados volverán a tener un entrenamiento con acceso al público en su nueva casa, aprovechando el asueto del primero de mayo.