ROBERTO FLORES | @BETOFLOERSRG690
18 de noviembre de 2017 / 06:16 p.m.

Si hay un equipo en esta ciudad, es más, en la Liga MX que pinta para campeón ése es Rayados y anoche lo dejó en claro llevándose el Clásico Regio 113, borrando de la cancha a unos Tigres que fueron unos "mininos" y dejaron muchas dudas de cara a la Liguilla.

Con anotaciones de Juninho, en autogol, y de Avilés Hurtado, el. Monterrey llegó a 37 puntos reafirmando el lugar de honor de este Apertura 2017, mientras los felinos se quedaron en 32 y ahora ambos esperan su rival en los Cuartos de Final que arrancan la próxima semana.

El histórico Clásico, donde por vez primera ambos equipos llegaban como el 1 y 2 de la competencia se pintó totalmente de blanco y azul, con un dominio abrumador y donde el rival no estuvo a la altura deseada.

Mientras en la tribuna la gran mayoría de Rayados hacían una fiesta opacando los gritos de la minoría felina, en la cancha la edición 113 del Derbi Norteño arrancó muy tijereteado, con faltas y muchos balones fuera.

Para Tigres inició con malas noticias, pues apenas al minuto cuatro Israel Jiménez se lesionó el muslo derecho y tuvo que salir de cambio, dejando su lugar a Lucas Zelarayán y con esto el "Chaka" Rodriguez bajo a la lateral derecha.

Rayados era más peligroso, le dejaba la pelota a los auriazules y buscaba el contragolpe. Al 14' se anuló un gol a Avilés Hurtado por fuera de lugar y un minuto más tarde empezó el show de Nahuel Guzmán.

El "Paton" evitó el gol rayado al desviar con el pie izquierdo un tiro de Funes Morí en descolgada, luego de que el árbitro Cesar Arturo Ramos no marcó una patada de José María Basanta sobre Enner Valencia a medio campo.

Monterrey seguía intentando, disparos del "Mellizo" y de Neri Cardozo sin problemas para Guzmán; mientras que el primer aviso felino llegó hasta el 28' en un cabezazo de André Pierre Gignac. Nahuel una vez más se vistió de héroe al 29' al desviad un trallazo de Nicolás Sánchez de más de 30 metros de distancia.

El resto de la primera parte siguió en la misma tónica. Rayados dominador absoluto, pero sin aprovechar las opciones generadas, en gran parte por la actuación de Nahuel Guzmán.

En tanto que del lado felino no aparecían sus figuras ofensivas. Gignac fuera de su zona de influencia, Valencia sin balones a modo, mientas que Damm y Aquino no desbordaron una sola vez a los defensas albiazules

Para el complemento se esperaba que "Tuca" hiciera modificaciones y pudiera meter a su equipo a la pelea, porque parecía cuestión de tiempo para que Monterrey abriera el marcador.

Y al arranque del segundo tiempo así fue, pues apenas al minuto de iniciado Neri Cardozo se metió al área, llegó a línea de fondo y al mandar su centro éste fue desviado por Juninho para un claro autogol que puso el 1-0 e hizo estallar el júbilo del Gigante de Acero.

La fiesta del líder no paro. Al 49' Avilés Hurtado casi hace el segundo, pero entre la defensa y Guzmán desviaron a córner, pero en el cobro, el colombiano ya no perdono. El balón fue prolongado a primer palo, y Hurtado se alzó para de cabeza poner el 2-0 al 50', su undécimo gol del torneo para empatar momentáneamente a Mauro Boselli.

Tigres se encontraba noqueado, estaba siendo borrado de la cancha y expuesto a lo que más le gusta al equipo de Antonio Mohamed, los contragolpes letales, y se presagiaba una goleada.

Al 56' Gignac recibió pase del "Chaka" y buscó esquivar a Hugo González, pero el arquero rayado no se venció y evitó el gol; en el contragolpe ahora Jonathan González estuvo cerca del tercero, pero perdonó.

Mohamed se decidió a mandar a Dorlan Pabon en lugar de Hurtado en busca de mayor potencia en el contraataque, pero evitó que el colombiano pudiera superar a Boselli; mientras que Ferretti contestó enviando al chileno Eduardo Vargas por un inédito Damm.

Las porras rayadas inundaron la tribuna, sentían cerca la confirmación del liderato absoluto del torneo y el ser el candidato número uno al campeonato, mientras que Tigres se seguía hundiendo en la cancha, sin intensidad, jugando a 20 kilómetros por hora, sin generar una acción de peligro en el arco rayado.

"¡Dale, dale, dale Rayados, dale, dale, dale Rayados!", era el canto del Gigante de Acero, de una afición que ya quiere volver a festejar un campeonato y que está ilusionada con éste equipo que tiene cara de campeón, que arrasó la Liga con sus 37 puntos y que ahora sí esperan coronar en diciembre.

AM