JAIME GARZA
21 de abril de 2015 / 04:02 p.m.

Por sus constantes actitudes en El Volcán, Jonathan Orozco se ha convertido en el rival más odiado de la hinchada felina. Y para el guardameta rayado, esto tiene una razón de ser: él no puede estar sin los Tigres y los Tigres no pueden estar sin él.

El sábado pasado volvió a ser el jugador de Rayados más recriminado por parte de los aficionados felinos; sin embargo, el portero albiazul aseguró que esto es algo que no deja de disfrutar.

"Es como un matrimonio con la afición de Tigres. Yo no puedo estar sin ellos y ellos no pueden estar sin mí, me es bonito jugar ahí, me gusta. Es parte del show, es un Clásico, si no, no le abucheamos a nadie y no festejamos con nadie.

"Yo siempre voy a estar agradecido con la afición de Tigres porque el día que no me tomen en cuenta será el día que ya no soy trascendente, entonces es por algo. Ha habido muchos partidos muy buenos que les hemos ganando, otros hemos perdido. Yo que cada que voy al 'Uni' en vez de odiado me siento querido y es bonito jugar en ese estadio. Han sido más las veces que he festejado ahí de las veces que no", recordó.