Redacción | @MMDEPORTESMX
14 de mayo de 2016 / 06:26 p.m.

Tigres puso nerviosos a más de 50 mil Rayados en su estadio, pero al final una polémica actuación de Francisco Chacón le abrió la puerta al Monterrey para avanzar a la Semifinal del futbol mexicano.

Los felinos estaban logrando lo inimaginable al llevar un 2-0 a su favor por casi 70 minutos, pero una expulsión rigorista del silbante sobre Juninho provocó la jugada donde Rayados marcó el gol que le dio el boleto a la siguiente fase.

A pesar del triunfo de 1-2 de los universitarios, el global terminó 4-2 en favor del los superlíderes que eliminaron al último campeón y ahora serán ellos los que buscarán que el título del futbol mexicano se mantengan en nuestra ciudad.

El ambiente en el "Coloso" de Guadalupe era de primer nivel desde antes de arrancar el juego, la afición rayada incluso ya cantaba al unísono "¡Vamos Monterrey, te quiero ver campeón otra vez!", y así se mantuvo durante los primeros minutos del juego.

Rayados sabiendo que Tigres necesitaba hacer tres goles y no recibir para dejarlo fuera empezó manejando el juego, incluso tenían más la pelota, en tanto los felinos no se enchufaban tras los primeros minutos.
Pero de pronto todo cambió. A los 10' llegó el táctico de este deporte:
el gol y pintado de amarillo y azul. En un desborde de Javier Aquino por derecha se llevó a Jesús Zavala y ahora sí mandó un centro preciso a donde Jesús Dueñas de cabeza la puso en el fondo de las redes para el 0-1 felino.

Tigres se fue encima en busca de otro gol. Y al 14' volvió a aparecer la figura de Jonathan Orozco para evitar que un disparo de Damián Álvarez encontrara las redes.

El dominio auriazul era intenso, circulaban con claridad la pelota de lado a lado, mientras Monterrey no podía quitárselas y empezaba a desesperarse.

Al 27' llegó un balde de agua helada para los más de 49 mil hinchas albiazules, pues Rafael Sobis vino de atrás para rematar un servicio de André Pierre Gignac, una vez más por derecha, y poner el 0-2 que enmudeció al estadio rayado.

De pronto en los rostros de la afición albiazul apareció el desconsuelo, muchos empezaron a morderse las uñas de nerviosismo, pues Tigres estaba a un gol de consumar la hazaña que necesitaba y apenas estaba en el primer tiempo.

Monterrey no llegaba, no inquietaba a Nahuel Guzmán que hasta entonces era un espectador más del juego. Incluso la de más peligro fue un balón desviado por su defensa que la mandó a tiro de esquina.

El primer disparo a portería de Rayados vino al 39' por conducto de Dorlan Pabón, pero se fue desviado, mientras que Orozco una vez más evitó el tercero felino al 44 a tiro de Gignac.

La primera mitad se hacía eterna para los superlíderes y sus aficionados, hasta que Francisco Chacón silbó el final y se dejó sentir un aplauso general como de alivio.

A Tigres le quedaban 45 minutos para consumar una remontada impensada, algo que ni el más optimista hincha Incomparable hubiera pronosticado, en tanto que los de Antonio Mohamed tenían que salir al frente, ya no podían salir solamente a cuidar la magra ventaja.

Y apenas a los 50' tuvo la posibilidad de sentenciar la serie cuando Chacón marco un rigorista penal de Israel Jiménez sobre Funes Mori, el cual dos minutos después Dorlan Pabon no aprovechó al anunciar su disparo que Nahuel Guzmán detuvo a su derecha.

En la tribuna nadie podía creer lo que pasaba. Rayados no podía anotar el gol que matara al acérrimo rival, al que metió en su cancha y al 56' Carlos Sanchez otra vez estuvo cerca.

Tigres buscaba también el gol que consumara la hazaña, incluso al 57" Dueñas aviso con un tiro de media distancia. Un minuto después Ricardo Ferretti tuvo que sacar a Aquino con una molestia y mandó a Jürgen Damm en su lugar.

Monterrey seguía yendo al frente, como si ellos necesitaran el gol, metiendo a Tigres en su zona defensiva, aunque los felinos daban mucha sensación de peligro cada que pisaban terreno albiazul.

De pronto apareció la jugada que cambió el rumbo del juego a los 67 minutos. Juninho fue a disputar el balón con Carlos Sánchez a la banda derecha y al cargarlo con el hombro el uruguayo salió proyectado fuera de la cancha, lo que Chacón interpretó como fuerza excesiva, lo amonestó y se fue expulsado por doble amarilla. Por si fuera poco en los reclamos también se fue Tuca Ferretti.

La debacle llegó en el cobro del tiro libre de esta jugada, al 69". Cardona mandó un centro a segundo palo donde César Montes legó sin marca y de izquierda la mandó al fondo de las redes para el 1-2 que hizo estallar al estadio, pues era el 4-3 global.

Ahora Tigres necesitaba marcar dos goles más para avanzar y con el hombre menos quedó expuesto a los letales contragolpes albiazules que llegaron por racimos.

Conforme avanzaron los minutos los jugadores felinos entraban en desesperación, siendo Damián Álvarez el más ofuscado y salvándose de la roja al tirar sendos golpes a Zavala y Cardona.

"¡Dale, dale, dale Rayados, dale, dale, dale, Rayados!" Inundó el estadio rayado, el pase a la Semifinal estaba cada vez más cerca y lo sentían.

Al 81' Francisco Chacón manchó aún más su trabajo al marcar un penal inexistente de Guido Pizarro, el balón se le estrelló en el rostro, y ahora Rogelio Funes Mori lo falló con un disparo suave a las manos de Guzmán.

Para muchos en el estadio, el "Mellizo" se lo entregó al "Paton" en señal de deportivismo, aunque disfrazado.

Todavía al 88' De Nigris tuvo el segundo albiazul, pero de nuevo Guzmán lo evito aguantando a pie firme el disparo.

Al final, el esfuerzo de Tigres no le alcanzó, Rayados avanzó a la Semifinal y ahora esperará rival para la siguiente semana, en tanto el último campeón se va de vacaciones y a planificar la próxima temporada.

"¡Vamos Monterrey, queremos la Copa, la hinchada está loca y yo quiero verte campeón!", así despidió la afición a su equipo esperando que este deseo se cumpla el 29 de mayo.