19 de febrero de 2015 / 02:38 a.m.

Monterrey.- El cuerpo del joven ayudante de albañil que murió el martes al caer del séptimo nivel de un edificio en construcción en San Pedro, no ha sido reclamado aún por sus familiares.

Los restos continuaban hasta la noche del miércoles en las instalaciones del Servicio Médico Forense de la Procuraduría, en el hospital Universitario.

Aunque se cuenta con el probable nombre, que fue aportado por compañeros de labores de la víctima, las autoridades deberán corroborar la información mediante la comparecencia de los familiares.

Se trataría de Miguel García Rivera, de 19 años de edad y quien podría ser originario de otro estado de la República.

El joven falleció momentos antes del mediodía del martes en una construcción ubicada por la calle Casolar a la altura de Lázaro Cárdenas, en el fraccionamiento Santa Bárbara, de la zona de Valle Oriente.

En ese sitio, según se dio a conocer, se edifica un hotel, el cual está todavía en obra gris.

Trascendió que el infortunado estaba taladrando un muro exterior en la parte posterior del edificio, a la altura del séptimo piso.

De repente perdió pisada y cayó de una altura de casi 30 metros, sin que nadie se diera cuenta al momento de los hechos.

Fue momentos después que otros trabajadores vieron el cuerpo en el suelo y dieron el aviso respectivo.

A su llegada los elementos de Protección Civil Municipal inspeccionaron el cuerpo y se dieron cuenta de que el trabajador portaba un arnés y una cuerda.

Sin embargo, se desconoce el motivo por el que el muchacho no sujetó la línea al ancla de seguridad, aunque se sospecha que iba a cambiar de lugar cuando se dio el accidente de trabajo.

Durante los hechos fue detenido momentáneamente un guardia de la construcción, pues al arribo del personal de auxilio les negó el acceso.

El Ministerio Público dio fe del fallecimiento y ordenó el traslado del cuerpo al SEMEFO del hospital Universitario, donde se espera que en las próximas horas se presenten los familiares para llevar a cabo la plena identificación, y la reclamación legal de los restos.

FOTO: Archivo

AGUSTÍN MARTÍNEZ