26 de febrero de 2015 / 02:49 a.m.

Monterrey.- Elizabeth nunca imaginó que el traslado de su camioneta a un lote oficial, tras un leve percance de vialidad, le provocaría fuertes disgustos y dolores de cabeza.

Por distintas razones esperó seis meses para ir a recoger la unidad, pero en la empresa de grúas denominada 4X se la hicieron "perdediza".

Tras un año y dos meses, un familiar de Elizabeth localizó casualmente la camioneta, cuando ya era ofrecida en partes en la zona de Pablo A. de la Garza.

Pese a ello, la lentitud de las autoridades, o tal vez su propia implicación en la cadena de ilegalidad, ha impedido que la ciudadana recupere lo que le pertenece.

Lejano es aquel 30 de junio de 2013, cuando en Juárez y López Mateos, en Guadalupe, la joven señora alcanzó en forma leve a un automóvil, con su minivan marca Ford Windstar color arena.

"Mi camioneta se la llevaron al corralón, porque no llegamos a un acuerdo. Estuvo en el corralón. Me dijeron ellos que se la habían llevado al corralón de Churubusco, y después la encuentro en el corralón de la avenida México", señaló.

En diciembre de 2013, Tránsito de Guadalupe le otorga la liberación del vehículo, luego que el afectado del choque se desistiera.

"Voy al corralón y por ninguna parte aparecía mi vehículo. Me decían que lo tenían en el corralón de la avenida México, y luego que se habían cambiado para Santa Catarina. O sea, era mentira; nunca apareció mi camioneta", recordó.

El 17 de febrero de este año y de manera casual, un cuñado de Elizabeth encontró la Windstar en un negocio de autopartes denominado "RG", de la calle José Martí casi con Pablo A. de la Garza, en la colonia Argentina.

La afectada acudió de inmediato y confirmó el hallazgo. A la unidad, modelo 2001, le habían arrancado ya los asientos y el motor. Estaba a la venta en partes.

"Sí, yo fingí que necesitaba una pieza para una camioneta parecida. E incluso me vendían una pieza en 1800 pesos. Una pieza de mi propia camioneta. ¿Qué sentí en ese momento...? Impotencia", aseveró.

Ante esa situación, la mujer pidió a las autoridades y a las propias compañías de remolque y custodia, ser más conscientes y respetar los derechos de los ciudadanos.

"Pues que sean más considerados con la gente, porque uno se hace con sacrificio de los muebles, para que aquí desmantelen las cosas", puntualizó.

La víctima de esta irregular e ilegal acción acudió a presentar la denuncia en el Centro de Orientación de Guadalupe, y se espera que ya, por fin, la Procuraduría haga su trabajo.

FOTO Y TEXTO: AGUSTÍN MARTÍNEZ