JAIR RAMOS - @MMDEPORTESMX
21 de mayo de 2016 / 11:10 p.m.

Unos con un semblante de notoria tristeza, otros con rostros de alegría, así fue el ambiente en el túnel de acceso cancha-vestidores, apenas unos segundos después de que se dio el silbatazo final que puso al Monterrey en la Gran Final de este Clausura 2016.

El primero en aparecer fue Antonio Mohamed, el argentino entrenador de Rayados lloraba inconsolable, era obvio, estaba en otra final en su carrera.

Detrás de él comenzó el desfile de Americanistas, primero la gente del cuerpo técnico alzó la voz al aire mencionando: "Nos robaron como a Tigres".

Osvaldo Martínez furioso también antes de entrar al vestidor dijo: "Otra vez, qué mal lo que nos hicieron", haciendo alusión al polémico arbitraje de esta noche.

Así fueron pasando azulcremas desilusionados, cuando el cuerpo arbitral pasó, se dio un choque enérgico en privado, de lejos los empujones se pudieron observar, pero sólo duro unos segundos hasta que los ánimos se calmaron a pocos metros de la prensa presente.

Oribe Peralta salió distinto a todos sus compañeros, se abrazó con Walter Ayovi y firmaron un pacto silencioso de deportivismo, lo que hizo que la noche caliente se mediara.

Rayados pasó por este túnel contento, América se marchó con un semblante de tristeza, el torneo terminó para ellos en un duelo que tuvo características de final.