27 de febrero de 2015 / 02:40 a.m.

Monterrey.- A una semana de que fue detenido por su supuesta participación en el secuestro de cinco empleados de un negocio de la colonia Del Norte, el taxista Juan Romero Mireles demostró su inocencia y abandonó el penal del Topo Chico.

El trabajador del volante recibió auto de libertad por parte del juez segundo penal de Monterrey, quien le había iniciado un proceso criminal por el delito de secuestro agravado.

Con su declaración y la versión de los cinco afectados, así como con otras evidencias, Romero Mireles demostró que al momento de los hechos andaba laborando como de costumbre y que los verdaderos secuestradores le solicitaron un servicio normal.

Las dos empleadas del negocio que fueron rescatadas momentos después de ser privadas de su libertad por los cuatro secuestradores que no han sido identificados y que se encuentran prófugos de la justicia, coincidieron en que escucharon el momento en que dichos sujetos se decían uno a otro que llamaran a un taxista.

Dichas testigos y otro de sus compañeros afectados aseguraron que el delincuente que las custodiaba en el taxi, estaba armado y que los mantenía amagados, al igual que a Juan Romero.

Agregaron que el sujeto que logró escapar, cuando les marcaron el alto los elementos de la Agencia Estatal, le indicaba al taxista las calles y avenidas que debía tomar para llegar a la casa de seguridad, donde los pensaban mantener, la cual supieron está ubicada en la colonia Dulces Nombres de Apodaca.

La versión de las afectadas coincidió con la del taxista, quien además afirmó desconocer a los secuestradores, porque acostumbra a repartir tarjetas de presentación en su trabajo y presume que utilizaron una de esas, el día que lo llamaron.

 FOTO: Archivo

REDACCIÓN