30 de diciembre de 2013 / 11:23 p.m.

ROMA.- La pobreza en Italia alcanzó su mayor nivel en al menos 16 años en medio de una crisis económica que elevó el desempleo y recortó los salarios, según un reporte sobre cohesión social divulgado el lunes.

La pobreza relativa, definida como una familia de dos personas viviendo con un ingreso mensual de 991 euros (1,400 dólares) o menos, afectaba a un 12.7% de las familias, el mayor nivel registrado desde que comenzó en 1997 la serie de datos actual, según el reporte de la agencia de estadísticas ISTAT.

El reporte, un compendio de información sobre datos que van desde el empleo hasta demográficos, mostró que la pobreza se profundizó en todas las áreas de Italia entre 2011 y 2012. La pobreza relativa aumentó desde un 4.9% a 6.2% en el rico norte y de un 23.3% a un 26.2% en el sur, un área más pobre.

El reporte mostró un sombrío panorama del impacto de la peor recesión de posguerra que ha enfrentado el país, con la desocupación en niveles récord, ingresos reducidos y una disminución permanente del empleo a tiempo completo.

"Como uno de los países más afectados de la crisis, Italia registró una disminución progresiva en los principales indicadores macroeconómicos y sociales en el 2012", dijo el ministro de Trabajo y ex jefe de la ISTAT Enrico Giovannini en la introducción del reporte.

"No obstante, la cohesión social se mantuvo, lo que permitió al país respaldar sacrificios con el objetivo de recuperar la estabilidad financiera y aprobar importantes reformas", agregó.

El desempleo en Italia se encuentra en su mayor nivel desde al menos fines de la década de 1970 con la tasa total del desempleo en un 12.5% y la desocupación juvenil en máximos de 41.2% en octubre, según las últimas cifras de ISTAT.

La información mostró que el número de trabajadores en contratos permanentes y de tiempo completo cayó a 10.3 millones en 2013, una disminución de 1.3% de un año antes, mientras que el número de jóvenes con contratos a tiempo completo bajó un 9.4% en un año.

Las cifras enfatizaron el desafío que enfrenta el Gobierno del primer ministro Enrico Letta, que planea cambiar las reglas del mercado laboral para disminuir la brecha entre trabajadores permanentes con beneficios y privilegios y el creciente número de empleados de tiempo parcial y temporal con pocas protecciones laborales.

Reuters