9 de julio de 2013 / 01:31 p.m.

México• Diversas instituciones culturales y financieras unieron esfuerzos para lanzar el Programa Nacional de Fomento y Estímulo a las Industrias Creativas y a Empresas Culturales, considerado inédito, con un monto económico de 120 millones de pesos que serán colocados a través de la banca comercial.

Durante la presentación del esquema de financiamiento, Rafael Tovar y de Teresa, presidente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), destacó la importancia de poner recursos económicos a disposición de iniciativas que puedan convertirse en micro, pequeñas y medianas empresas, bajo el reconocimiento de la excelencia como punto de partida.

“El paso nuevo es el financiamiento de proyectos que surgen de la propia comunidad y que entran en el esquema financiero como cualquier otro dentro del programa de las pymes; entran aquí desde proyectos privados en materia editorial, de preservación del patrimonio o vinculados con nuevas tecnologías, proyectos que no siempre necesitan tantos recursos, pero sí un capital semilla.”

Los 120 millones de pesos serán colocados a través de la banca comercial para las empresas creativas y culturales, lo que no sería posible sin el aval de la máxima autoridad en la materia, como el Conaculta, y su brazo financiero, el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (Fonca), con lo cual las empresas que califiquen tendrán posibilidad de obtener financiamiento hasta por cuatro millones de pesos, a una tasa de interés máxima de 12 por ciento, y con plazos flexibles hasta de cinco años dependiendo del destino del crédito, en palabras de Jacques Rogozinski, director de Nacional Financiera (Nafin).

En el programa, además del Conaculta y el Fonca, encargado de evaluar la calidad de las propuestas, participan Nacional Financiera y el Instituto Nacional del Emprendedor, que de alguna manera servirán como garantes ante la banca, si bien no sólo se habla de financiamiento, sino además de esquemas de capacitación y asistencia técnica.

“En Nafin estamos convencidos de que el crédito no funciona si no va acompañado de una sólida capacitación para que los que arriesgan su capital y generan empleo, pero no siempre cuentan con las herramientas de la administración; no es una iniciativa de concurso, ni una convocatoria para brindar subsidios a fondo perdido, es un instrumentos profesional, bien estructurado, para que más empresas del sector tengan posibilidades de financiamiento bancario.”

DE ADEUDOS Y PREMIOSLuego de la presentación del programa, Rafael Tovar y de Teresa reconoció la existencia de una serie de adeudos de la anterior administración en el Conaculta, “varios cientos de millones de pesos”, además de lo que se está gastando para la terminación de las obras de infraestructura, lo que no puede repetirse porque “los recursos no se pueden ir así nada más”.

“Son una serie de adeudos del año pasado, de distintas disciplinas. Hasta el 2000, casi todos los recursos se manejaban en el Fonca en mecanismos especiales y con tiempo, se hacían convocatorias, se presentaban recursos; vamos a tratar de usar mejor los recursos y que lleguen a los mejores proyectos que ayuden al desarrollo cultural del país.

El titular del Conaculta no quiso hablar de sanciones, porque eso le compete a otras áreas, como la Función Pública y la Auditoría Superior; mientras, informó, ya se comprobaron alrededor de 500 millones de pesos, a “muchos acreedores no les importa que se acabe la administración o quien está, ellos prestaron un servicio y lo que quieren es que se les pague”.

Por otro lado, el diplomático e historiador criticó la enorme cantidad de premios que se entregan en México “de un modo muy desordenado, sin criterio, pues a muchos se les dan grandes cantidades de recursos por una sola vez y yo quisiera preguntar qué beneficio pueden tener para el desarrollo cultural del país”.

Para ello están en un periodo de análisis de algunos de los premios creados en el pasado como el Carlos Fuentes o el Rosario Castellanos, lo que no ha sido sencillo de resolver, destacó, porque muchos son compartidos con otras instituciones.

“El Rosario Castellanos no está establecido, no hay documento legal. El Fuentes hay que verlo, a lo mejor puede ser bianual. Tenemos que revisar los mecanismos de cada uno, no me quiero adelantar, pero sí quiero tener una propuesta muy seria y que sea de largo plazo, porque muchos de los premios tienen la misma dinámica desde que entré al INBA, se han quedado cortitos y otros tienen cantidades exorbitantes, más fuertes que las que se dan en muchos países”, concluyó el funcionario.

JESÚS ALEJO SANTIAGO