EDUARDO TORRES | @EDUTORRESR
7 de julio de 2017 / 06:43 p.m.

Al momento de su llegada, el concepto de posición más utilizado era “contención con salida”, parecía que era lo que Tigres más necesitaba. Haber contratado a Guido Pizarro significaba solventar esa necesidad, ¿o no?

Ver vídeos en YouTube desde hace varios años es una actividad muy recurrente cuando empieza a sonar algún jugador para cualquier equipo. Esto propició que los aficionados concibieran una idea de Guido como un elemento relacionadoen la posición de interior; pases entre líneas, llegadas al área como finalizador desde segunda línea.

Al no ver materializadas esas expectativas, la gente y prensa empezaron a meter presión como ya es habitual con cualquier jugador que no cumple sus idealizaciones; algunos decían que era como jugar con uno menos, otros abucheaban su presencia en el 11 titular. El proceso no era fácil.

Fueron meses difíciles para él dentro del tema futbolístico. Por delante había elementos como Carlos Salcido y luego Egidio Arévalo, su lugar estaba cada vez más complicado, pero él decidió no dar pasos al costado, aunque existió la posibilidad de volver a Lanús siguió con una idea firme: triunfar aquí.

Era bastante notorio el incremento en el nivel que tenía, cada vez controlaba mejor la cancha, se le veía mucho más preciso en la recuperación y distribución del balón. Iba quitando las dudas como quitaba balones a los rivales.

Se volvía un jugador importante para la Liga;  siempre apoyando a sus compañeros en el acomodo correcto dentro del campo. Organizando, saliendo jugando, dándole la pausa necesaria para que todos se acomoden por delante de la línea imaginaria del balón y poder atacar mejor. Toda esa calidad empezó a llamar la atención de Europa, pero sabía que no podía ir a un club con el 30% de posesión, él necesitaba el buen fútbol.

Siguió trabajando hasta llegar a Selección, su primer partido allí tuvo que ver con lo que mejor sabe hacer: robar, colocar y distribuir. Todo correcto, pocos errores. Fue el mejor jugador de ese partido frente a Bolivia, y cada vez era más difícil mantenerlo en México.

Ahora va a Europa, a uno de los 5 mejores clubes de España. Seguro alcanzará un papel primario en el equipo, ese papel que tiene que ver con la génesis del juego. Guido supo cambiar los abucheos por los aplausos y gratitud con su fútbol.

Pocos jugadores se van tan queridos y en tan buen momento como él; debe estar muy consciente que en algún momento debe volver.

DP