18 de enero de 2013 / 03:10 p.m.

 La empresa Aeroméxico informó que mantiene sus planes para la incorporación de los aviones Boeing 787 Dreamliner, a pesar de que la Federal Aviation Administration, FAA, por sus siglas en inglés, hizo algunas recomendaciones en Estados Unidos para suspender temporalmente el uso de estas naves.

En un comunicado la aerolínea mencionó que su plan de negocios prevé la compra de por lo menos 19 aeronaves del mencionado modelo, los cuales les serán entregados el verano de este año.

Según la empresa, estas acciones tienen que ver con la confianza que mantienen hacia Boeing y en todos sus productos.

"“La decisión de adquirir el Boeing 787 Dreamliner atiende al compromiso de Aeroméxico por mantener una de las flotas más modernas, seguras y eficientes a escala mundial en beneficio de todos los usuarios y en apoyo al desarrollo de nuestro país"”, mencionó la empresa.

Como parte de su estrategia de negocios, diversas áreas de Aeroméxico continúan preparándose para su llegada de acuerdo al plan originalmente previsto.

La decisión tomada por la aerolínea se suma a la compra que realizó el gobierno federal de un avión del mismo modelo que llegará a México en tres años y el será utilizado por la Presidencia de la República.

Según la Secretaría de la Defensa Nacional, de dar por terminado el contrato con Boeing se caería en incumplimiento, lo cual puede generar problemas legales.

Hasta el momento aerolíneas de Japón, Chile, India, Polonia, Qatar, entre otros países se encuentran reprogramando sus vuelos, a fin de mantener sus aviones Boeing 787 Dreamlier en tierra hasta que sean revisados de manera detallada.

Esta situación se derivó después de que la FAA emitiera la suspendió temporal de los despegues de todos los Boeing 787 registrados en Estados Unidos, luego de que una aerolínea japonesa realizara un aterrizaje de emergencia, tras de que un avión presentara problemas con una batería de litio, así como olor a humo en la cabina, falla en conexiones y en los frenos, entre otros desperfectos.

Las aeronaves solo podrán volver a despegar cuando se haya demostrado ante la FAA que las baterías son seguras.

Al respecto, Boeing aseguró se mantendrá trabajando de manera ininterrumpida con sus clientes y las diferentes autoridades regulatorias e investigadoras, por lo que pondría a su disposición la totalidad de los recursos de la empresa.

Según declaraciones del fabricante, “"lamenta profundamente la afectación que los recientes acontecimientos han tenido para los itinerarios de operación de nuestros clientes, así como las molestias para ellos y sus pasajeros”".

 — NAYELI GONZÁLEZ