ROBERTO FLORES | @BETOFLORES67
9 de diciembre de 2016 / 01:08 p.m.

Con dos grandes goles, anotados por Jürgen Damm y André Pierre Gignac, Tigres venció 2-1 a Veracruz en partido de preparación rumbo a la Final del futbol mexicano.

Los felinos aprovecharon para no perder ritmo de juego pues hay que recordar que los duelos por el campeonato ante el América serán el 22 de diciembre en el Estadio Azteca y el domingo 25 aquí en el Universitario.

Bajo una gélida temperatura de cuatro grados, y una sensación térmica de uno, felinos y jarochos se pararon en una cancha mojada y ante el regocijo de poco más de 10 mil espectadores que desafiaron las condiciones del clima y el horario inusual del encuentro.

De entrada se notó que Ricardo Ferretti le pidió a Carlos Reinoso que le jugará de una forma parecida a lo que hace Ricardo Lavolpe con América en cuestión táctica.

El "Maestro" salió con una línea de tres centrales con Leonardo López, Antonio Briseño y Kristian Álvarez, dejando como carrileras a Jesús Paganoni y Fernando Meneses.

El "Tuca" mandó el mismo once que terminó jugando los dos encuentros de Semifinal ante León y que dejó muy buen sabor de boca.

La primera emoción se dio al minuto 12 en un centro de Torres Nilo por izquierda que remató de cabeza Jürgen Damm y salió apenas desviado del arco que defendió el peruano Pedro Gallese.

Esta fue una vía que atacó mucho Tigres en los primeros minutos con continuos relevos de Torres Nilo y Aquino buscando encontrar con centros a Gignac o Sosa.

Los Tiburones apenas jugaban su primer duelo de pretemporada luego de una semana de trabajos en el Centro de Alto Rendimiento de la FMF en la Ciudad de México.

El conjunto del Puerto Jarocho estaba muy en su papel de "sparring" aguantando a los felinos en su cancha, apretando discretamente en la salida con "Keko" Villalba, pero sin inquietar a Nahuel Guzmán ni a la defensa.

La escuadra local abría la cancha por ambos costados, pero le faltaba profundidad y velocidad, algo que Ferretti les pedía constantemente. Estaba claro que las condiciones del clima impedían un mejor funcionamiento y además ni se querían exponer a una lesión.

Al 31' llegó el gol que hizo estallar a los hinchas que acudieron al Universitario. En un pase al espacio para Jürgen Damm del "Guty" Estrada, el veloz extremo llegó hasta él área jarocha, amagó que disparaba, recortó a Paganoni y de izquierda venció en gran forma a Gallese para el 1-0.

Y a cosa no paró ahí. Al 34' llegó el 2-0 con un golazo de André Pierre Gignac quien aprovechó otro trazo largo al espacio, sacó al portero y casi sin ángulo de disparo la mandó a guardar.

"¡La, la, la, la, la, Gignac, la, la, la, la, Gignac!", fue de inmediato el cántico en la Zona de Gol Sur y parte de Plateas que eran zonas del estadio en que fueron utilizadas por los Incomparables.

Veracruz respondió al 37' y se acercó en el marcador gracias al capitán Leobardo López quien aprovechó un rebote defensivo dentro del área y venció por abajo a Guzmán para el 2-1.

Tigres insistió en busca de otro gol, principalmente por el costado derecho donde Damm dominó por completo a Paganoni, pero ya no hubo más.

Para el complemento, Ricardo Ferretti cambió a todo su once. Salieron a jugar Enrique Palos; Luis Rodríguez, Francisco Meza, José Rivas y Miguel Herrera Equihua; José Francisco Torres, Lucas Zelarayán, Damián Álvarez; Fernando Fernández, Julián Quiñones y Andy Delort.

Por su parte Veracruz realizó ocho cambios y el juego se mantuvo con un dominio de los felinos que buscaban aumentar el marcador atacando por todos los sectores de la cancha.

Con Zelarayán como el mariscal del medio campo y buscando permanentemente a Damián Álvarez y Julián Quiñones por los costados para surtir de balones a los delanteros el "Queso" Fernández y Andy Delort.

Los escualos intentaban con Martín Bravo y Agustín Vucetich inquietar a Enrique Palos, pero no lograban tener pelotas a modo, en tanto Andy Delort y Damián Álvarez eran los más peligrosos por los de casa.

Transcurrieron los minutos y ya no hubo nada para nadie, ahora Tigres buscará tener un amistoso más la próxima semana o bien realizar un partido ante una de sus filiales pues aún faltan 13 días para el primer juego de la Final del Apertura 2016 ante un América que el domingo inicia su participación en el Mundial de Clubes en Japón.

Al final Tigres aprovechó a las mil maravillas este encuentro amistoso para mantener en ritmo a sus titulares y darle minutos a los que no han venido jugando regularmente, además de reunir una buena cantidad de juguetes para los niños de escasos recursos y puedan disfrutar de una linda Navidad.