EDUARDO TORRES | @EDUTORRESR
28 de julio de 2017 / 11:03 a.m.

Damián Torres y Jonathan González debutaron con Tigres y Rayados, respectivamente, en la primer jornada del torneo de Liga.

Aunque Jonathan ya había llamado la atención durante la pretemporada es importante resaltar que continúo con confianza para la liga, y el caso de Torres es anormal puesto que Ferretti no es un entrenador que debute muchos jóvenes, lo normal era que ingresara el “Gringo” Torres, pero eligió al juvenil.

Las zonas de la cancha que ellos dos utilizan son de lo más importante que tienen; en Rayados, Jonathan tiene que adaptarse a un contexto ligado a la recuperación y quizá no tanto control en el centro, y por parte de Torres en Tigres debe aceptar la exigencia que tiene el equipo que mayor posesión de balón tiene en México. Ninguna de las dos responsabilidades es fácil.

Normalmente debutan jugadores relacionados con el ataque, enfocados a desbordar o incluso a definir, unas de las posiciones que más destacan en cuanto a disfrute del público, y que probablemente no conlleven demasiadas responsabilidades tácticas.

Si pensamos en algunos de los últimos jugadores debutados por Tigres están Genaro Castillo o Uvaldo Luna, relacionados con los carriles externos del campo, por ahí también entraría Luis Martínez que efectivamente puede ser volante central o defensor, aunque no se ha logrado del todo sostener. Y además, en Monterrey pasa algo similar: Ángel López y Misael Domínguez, por decir algunos ejemplos, sin olvidarnos de César Montes que es también una excepción, como Luis Martínez en Tigres.

Las responsabilidades adquiridas por Torres y González en equipos que buscan el protagonismo son de valorarse. Probablemente no tengan titularidades prolongadas por la calidad de ambas plantillas, pero todo partido de Copa o breves minutos en liga serán escenarios para mostrarse y demostrar merecer.


lgw