ROBERTO FLORES | @BETOFLORES67
24 de mayo de 2017 / 02:13 p.m.

Con la presencia de las máximas autoridades de la UANL, del Club Tigres y el “monstruo sagrado” de Gerónimo Barbadillo, se arrancaron los festejos por el 50 aniversario del Estadio Universitario.

El “Volcán” llega al medio siglo de vida este próximo 30 de mayo y estará realizando una serie de eventos especiales en el auditorio Polivalente de la Facultad de Organización Deportiva de la UANL, empezando este miércoles.

El rector de la máxima casa de estudios en nuestro estado dejó en claro lo que significa para la universidad el que el Volcán llega a esta edad de vida.

“Estoy muy contento porque nuestro estadio llega a los 50 años, más porque empezamos los festejos justo en estas fechas, se lo comentaba desde antes a Alejandro (Rodríguez) que tenía mucha confianza en que el equipo llegaría a la Final.

“Por eso a la gente de FOD les pedí hacer esta serie de eventos un día antes de la Final y terminarlo un día después para poder festejarlo con un nuevo campeonato, porque ¡vamos por la sexta!”, expresó Rogelio Garza Rivera, rector de la UANL.

Jugadores de Tigres también estuvieron presentes en el arranque de los festejos, como Manuel Viniegra, Hugo Ayala, Enrique Palos y Jorge Torres Nilo, quienes además son egresados de la Facultad de Organización Deportiva.

El ingeniero Alejandro Rodríguez mencionó que haber participado desde el inicio del camino de Tigres en la Primera División fue muy satisfactorio, pues también eran los primeros años de vida del estadio.

“Estamos muy contentos y orgullosos de festejar los primeros 50 años del estadio Universitario. El señor Ramón Cárdenas Coronado me invitó al equipo y a ser gestor del primer campeonato de la ciudad en Primera División con aquel golazo de Edmundo Manzotti a las Águilas del América.

“Es un estadio que ha vivido grandes alegrías, tristezas, partidos memorables, conquista de campeonatos, y siempre digo que ésta es la casa del campeón”, señaló el máximo dirigente del club auriazul.

El momento más emotivo fue cuando el peruano Gerónimo Barbadillo tomó el micrófono y empezó a platicar de su paso por Tigres, de lo que significó este club en su vida y en especial la ciudad de Monterrey.

“Estoy muy contento, muy feliz de estar en mi país. Estoy muy agradecido con toda esta gente, por este momento que me hacen vivir, cada vez me recuerdan más. En algún momento voy a regresar a vivir y aquí me voy a morir”, mencionó con gran sentimiento.

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“Que lo rompa, me hace muy feliz que lo rompa”, declaró con una sonrisa en el rostro y añadió. “No hay una comparación de los jugadores actuales con los que jugaban antiguamente, cada jugador es diferente, porque el fútbol actual es diferente al que jugábamos nosotros".

Al final de la plática con Barbadillo, el ingeniero Rodríguez le entregó una camiseta del equipo con el número siete en el dorsal, número que hoy no utiliza nadie porque fue inmortalizado después que dejó el equipo en 1982.

El “Patrulla” firmó algunas camisetas retro del equipo, como las que se usaron en su época de jugador felino y cuando le autografió la suya a Alejandro Rodríguez ambos se abrazaron y el peruano hasta un beso le dio al presidente de Tigres.