13 de febrero de 2013 / 03:09 p.m.

Ciudad de México.- El banco de inversión australiano Macquarie Group Ltd tiene en la mira una potencial inversión en tratamiento de agua en México, en momentos en que el nuevo gobierno impulsa alianzas con el sector privado para el desarrollo de infraestructura.

Mark Ramsey, jefe para América Latina de Macquarie Capital, dijo en una entrevista el martes que el banco está considerando también nuevas inversiones en proyectos de energía en Perú, Colombia y Chile, y planea un viaje a Brasil en busca de oportunidades en energía, caminos y puertos.

En México el banco tiene previsto realizar inversiones en infraestructura por entre 5 mil y 10 mil millones de dólares en los próximos cinco años, a través de una mezcla de capital propio y externo, reveló el ejecutivo.

En este país, la división de fondos de Macquarie ya tiene un fondo de infraestructura por 410 millones de dólares y un fideicomiso para inversión en bienes raíces por 1,000 millones de dólares.

Aunque el nuevo gobierno mexicano aún tiene pendiente el lanzamiento de un detallado plan de infraestructura, Ramsey aplaudió el compromiso de los principales partidos por mejorar el sistema de tratamiento de agua del país.

"(México) es, sorprendentemente, un país donde no puedes tomar agua, no puedes confiar en la limpieza del agua, donde las enfermedades provocadas por agua contaminada son un gran problema de salud y la dimensión de esos problemas se ve exacerbada en comunidades indígenas pobres", destacó Ramsey.

"Desde la perspectiva de Macquarie, tenemos dinero disponible para invertir en plantas de tratamiento de agua (...) tenemos mucha experiencia en esas áreas y estaríamos ansiosos de participar en esos procesos", agregó.

Kemble Water Holdings, una compañía dirigida por Macquarie, compró en 2006 a Thames Water, que provee del sistema de agua y alcantarillado a Londres y a algunas zonas aledañas.

Ramsey espera que el presidente de México, Enrique Peña Nieto, que asumió el mando el 1 de diciembre del 2012, continúe expandiendo la infraestructura como lo hizo cuando era gobernador del estado de México, a través de asociaciones público-privadas.

"Hay una expectativa general o esperanza de que sea capaz de continuar con esa eficiencia en el nuevo régimen del gobierno federal y que veamos ejecutado mucho más del plan de infraestructura original, así como muchas mejoras y cambios en ese plan", afirmó.

INVIRTIENDO EN PERÚ, COLOMBIA Y CHILE

Ramsey espera que el nuevo gobierno prometa niveles de gasto similares a los del plan de infraestructura 2007-2012, de cerca de 200 mil millones de dólares en seis años. Analistas estiman que el nuevo plan podría alcanzar un tope de 400 mil millones de dólares con un mayor uso de asociaciones público-privadas.

Un reporte del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) divulgado el martes mostró que Chile, Brasil y Perú son los países latinoamericanos mejor preparados para asociarse con el sector privado para desarrollar infraestructura. México ocupa el cuarto lugar.

Macquarie ya estuvo en búsqueda de posibles proyectos, incluyendo energía eólica en Perú, energía solar en Colombia y generación de energía para minas en el norte de Chile, el mayor productor mundial de cobre, dijo Ramsey.

"Vemos muchas oportunidades para ser inversionistas principales, para que en el balance general del banco Macquarie se invierta de hecho en oportunidades, particularmente en Perú y Colombia en este momento", afirmó.

"Estamos viendo una serie de proyectos de energía en esos países donde estamos pensando seriamente en desplegar el balance en el próximo año o dos", agregó.

Macquarie Capital asesora a clientes corporativos y también invierte en proyectos por su propia cuenta.

 REUTERS