18 de enero de 2013 / 04:57 p.m.

A pesar de que persisten riesgos a la baja en la economía mexicana, un avance en el proceso de reformas estructurales permitirá crecer a mayores tasas sin que ello de lugar a presiones sobre la inflación, informó el Banco de Mexico (Banxico).

En su primer anuncio de política monetaria de 2013, el instituto central reconoció que la tasa de crecimiento en la actividad económica nacional se ha moderado por la desaceleración del producto interno bruto global, pero dijo que continúan los riesgos de que este dinamismo sea menor por los desequilibrios macroeconómicos que prevalecen en los países desarrollados.

En este escenario de lento crecimiento, el Banco de México destacó que el mercado laboral delpaís continúa mostrando una recuperación acorde a la capacidad de crecimiento de la economía sin que presente presiones inflacionarias.

Añadió que en los últimos meses, la inflación general en México continuó disminuyendo de manera importante para cerrar 2012 por debajo de 4 por ciento y eso derivó en un entorno donde la postura de política monetaria contribuyó a que los ajustes en precios relativos en la economía se hayan dado de manera ordenada y sin efectos de segundo orden.

Estimó que para 2013, la inflación general anual se situará por debajo de los niveles registrados el año pasado y cerca del objetivo permanente de 3 por ciento.

""En suma, se considera que el balance de riesgos para la inflación ha mejorado, más aún si se considera el renovado compromiso del gobierno federal con finanzas públicas sanas"", agregó el reporte del banco central del país.

Derivado de ello, la junta de gobierno del Banco de México decidió mantener en 4.5 por ciento la Tasa de Interés Interbancaria a un día, nivel en el que permanece desde mediados de 2009.

— ALBERTO VERDUSCO