10 de junio de 2013 / 01:25 p.m.

México • A la iniciativa privada le falta explotar el potencial que tiene la Bolsa Mexicana de Valores como fuente de financiamiento, pues el capital de riesgo puede ser un gran impulsor de proyectos de infraestructura.

En México en 2011 este crédito apenas era el equivalente a 0.02 por ciento del producto interno bruto (PIB), reveló un estudio de la consultora Recsa con base en datos de la Latin American Venture Capital Association.

En ese mismo año, en Brasil y Chile el capital de riesgo fue de 0.18 y 0.27 por ciento de su PIB, respectivamente, montos que muestran el rezago de México en la materia, destaca el reporte.

En la atracción de capital de riesgo para América Latina, los países que la lideran son Brasil, Argentina y México, pero este último es el que recibe menos recursos, con 20 por ciento de ese total.

De acuerdo con el documento, estos tres países captan 95 por ciento de dicho capital y hace énfasis en que México puede atraer más, pues con base en el tamaño de su economía se calcula que tiene capacidad para obtener hasta 37 por ciento de los fondos, lo que significa que "se encuentra prácticamente a la mitad de su potencial".

Esto es consecuencia de tres problemas sistémicos, en primer lugar por empresas desconfiadas que no quieren transparentar sus cuentas, lo que no les da certidumbre a los inversionistas.

En este sentido destaca que los alcances de la reforma financiera estarán por debajo de su capacidad, si las empresas continúan sin la habilidad para manejar el capital de terceros y con una "visión crítica", apunta que la falta de capitalización de las empresas es un "lastre" para el desarrollo económico y de proyectos de infraestructura.

Abunda que si entraran a un sistema como con el que operan las empresas con gobiernos corporativos y transparentes —con apertura de cuentas—, respaldado por un récord de reputación, que permita conocer el desempeño de las constructoras en los distintos proyectos, son herramientas que darán confianza a las fondeadoras de capital de riesgo.

En segundo término atribuye esta debilidad a que la iniciativa privada llegó tarde a la cultura del emprendedurismo, resultado de una economía que había estado cerrada por décadas; en último lugar explica que el bajo acceso a crédito y capital de riesgo se deriva de un reciente sistema financiero profesional en el país.

"En los últimos 30 años la banca pasó de la expropiación a la privatización, luego a la profesionalización y a la entrada de grupos financieros internacionales", destaca el reporte.

Por otro lado, resalta que la falta de capital con qué mezclar el crédito en México ha resultado en un rezago de préstamos al sector productivo privado y refiere que, de acuerdo con el Banco Mundial, en México el crédito interno al sector privado como porcentaje del PIB entre 2008 y 2011 fue en promedio de 23.75 por ciento.

Limitantes

- Además de la deficiencia en la participación de la inversión privada, otra limitante que se identifica para el desarrollo de infraestructura es el marco regulatorio, ya que es ineficiente en la información asimétrica Estado-contratistas.

- Algunos ejemplos de lo que falta por hacer son la modificación a la Ley de Obras Públicas y Servicios Relacionados con las mismas y la Ley de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios del Sector Público.

- A pesar de estos problemas, de acuerdo con el INEGI, el sector de la construcción aportó 5.9 por ciento del PIB y generó 5.8 millones de empleos en 2012.

PATRICIA TAPIA