— NAYELI GONZÁLEZ
19 de septiembre de 2013 / 01:00 p.m.

México• La cadena automotriz ya se pronunció en desacuerdo con algunos de los puntos de la propuesta de reforma hacendaria del gobierno federal, que de ser aprobados afectarán las inversiones y fomentarán la fuga de capitales.

Miguel Elizalde, presidente ejecutivo de la Asociación Nacional de Productores de Autobuses Camiones y Tractocamiones, afirmó que la propuesta de incluir el impuesto al valor agregado (IVA) a las importaciones de diversos materiales de ensamble o maquinaria generará la pérdida de competitividad de la industria nacional frente a otros países productores.

Aseguró que de ser aprobada por los legisladores significará para el sector automotriz “miles de millones de pesos en impuestos”, lo que básicamente perjudica el flujo de efectivo de las armadoras.

Según el directivo, este gravamen también se verá reflejado directamente en un incremento de costos para la cadena automotriz.

“Desde hace 20 años hemos operado con programas que difieren el pago de IVA por importación, y entonces se paga en el momento en que se conoce el destino de los vehículos fabricados. Pero la ley del IVA afecta considerablemente el flujo de efectivo y operación del comercio exterior, porque elimina la facilidad de la industria y hace inoperante el depósito fiscal automotriz.”

Ante esta situación, gremios como la Anpact, la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz, la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores y la Industria Nacional de Autopartes mantienen una alianza para frenar la aprobación de algunos de los puntos de la reforma hacendaria que consideran que pone en riesgo la operación de la cadena productiva.

Al respecto, Guillermo Rosales, director de relaciones gubernamentales de la AMDA, afirmó que la propuesta del gobierno también afecta la manufactura para la fabricación de autopartes y empresas terminales, toda vez que se busca dar por terminado el trato que hasta ahora había recibido la industria, además de que de ser aprobada tampoco representará un alto nivel de recaudación.

Otro de los puntos que destacó el directivo va encaminado a la reducción de la deducibilidad de los vehículos nuevos, ya que la propuesta busca que pase de 175 mil pesos a 130 mil pesos, lo cual va en detrimento de las ventas domésticas y de los consumidores.

Es por ello que insistió en que la cadena está en desacuerdo, ya que una vez que México deje de ser flexible en materia automotriz se perderá competitividad frente a otros países con los que compite el sector nacional.

Según el directivo, la homologación del IVA en la zona fronteriza también afectará a los distribuidores locales, pues no podrán competir con el mercado estadunidense, lo que a su vez fomentará la entrada de vehículos usados.

Ante esta situación el sector automotriz ya se encuentra en pláticas con la Secretaría de Economía, a fin de buscar un consenso con la Secretaría de Hacienda que permita realizar los cambios necesarios en la propuesta de reforma.