13 de mayo de 2013 / 01:46 p.m.

 En los últimos cuatro años las ventas de combustibles en las gasolinerías se ha reducido de 8 a 10 por ciento, fenómeno que, a decir de los expendedores, se deriva de una racionalización en el uso del automóvil ante el aumento en los precios, por lo cual consideran que una porción importante de sus clientes ya usa con mayor frecuencia el transporte público.

Aunque el incremento de pasajeros en el transporte masivo se mantiene en volúmenes marginales, los representantes del sector no descartan que esta tendencia pudiera darse con mayor fuerza en el largo plazo, sobre todo si la Secretaría de Hacienda y Crédito Público mantiene sus políticas encaminadas a reducir los subsidios mediante el incremento en el costo de las gasolinas y el diésel.

Al respecto, Pablo González, presidente de la Asociación Mexicana de Empresarios Gasolineros (Amegas), afirmó que la tendencia a utilizar el transporte público ha comenzado a vislumbrarse en todo el país, sobre todo en el valle de México, Monterrey y Guadalajara.

""La gente tiene todo el derecho de utilizar el Metro, el tren ligero, el autobús; ya no es tanto el uso del carro. Esto sucede en todas partes de la República. Hemos visto que en todos lados se ha incrementado el uso del transporte masivo"", dijo.

Sobre este tema, Bernardo Baranda, director para Latinoamérica del Instituto de Políticas para el Transporte y el Desarrollo (ITDP, por sus siglas en inglés), dijo que para fomentar el uso del transporte público es necesaria una política que busque mejorar el servicio tal como se hace en otros países.

Aunque la reducción del subsidio a las gasolinas puede desincentivar el uso del automóvil, es necesario destinar parte de esos recursos al desarrollo del transporte urbano, lo cual traería beneficios no solo económicos, sino también ambientales.

Según el especialista, de 60 a 70 por ciento de los viajes que realiza la población en general en todo el país son en transporte público, mientras que el resto es en automóvil particular.

En el desglose del número de personas que se traslada en los diferentes tipos de transporte, en coche se mueve un promedio de 1.5 pasajeros, en microbús de 20 a 25, en autobús de 60 a 80, en Metrobús 120 y por cada vagón del Metro hasta 300.

Cabe resaltar que, según datos de Pemex, en lo que va del año los ajustes ya representan un incremento de 11.4 por ciento para la gasolina Magna, 8.9 por ciento para la Premium y 11 por ciento para el diésel, esto con respecto a los precios promedio que alcanzaron estos combustibles en el mismo periodo de 2012.

El directivo de la Amegas explicó que la mayoría de los consumidores ya ve un menor rendimiento por el combustible que compran, pues son menos los litros que reciben por la misma cantidad de dinero.

El parámetro de consumo “es de 100 pesos de carga en las gasolinerías, con un precio aproximado de 11 pesos por litro o un poco más, que equivale en promedio a un despacho de nueve litros, pero hasta el año pasado esa misma cantidad de dinero equivalía a 10 litros y medio. De tal forma que la gente gasta sus mismos 100 pesos, pero le están vendiendo menos”, mencionó.

Ante esta situación, Cirilo Tapia, presidente de la Organización Nacional de Expendedores de Petróleo (Onexpo), sostuvo que el aumento en el número de pasajeros en el transporte público ya es una “perspectiva realista”, pues se deriva de que ya es menos costoso que usar el auto diariamente.

Los usuarios de los vehículos optimizan sus recursos, por lo que este fenómeno será mucho más característico que en las grandes urbes, ya que la oferta de transporte es mejor que en otras latitudes del país.

Este fenómeno también tiene que ver con el poder adquisitivo de la población en general, pues consideran más económico viajar en Metro, Metrobús o camión que en su auto.

Se va a acentuar esta situación en todos los lugares en que el transporte público sea una opción adecuada y se dé en las condiciones de frecuencia y costos accesibles para la población, señaló.

El presidente de la Onexpo afirmó que es indudable que al disminuir la circulación de vehículos, la cantidad de combustible también se vea reducida, aunque esperan que con el aumento de pasajeros los vehículos de transporte público compensen parcialmente esta tendencia.

Debido a que la política de precios es impuesta por el gobierno federal, ambos representantes del sector afirmaron que los gasolineros no podrán contrarrestar este creciente fenómeno.

Por ello subrayaron la necesidad de implantar medidas para utilizar equipos que den mejores rendimientos e impulsar un adecuado crecimiento en la infraestructura urbana con mejores vías de comunicación, entre otros aspectos.

José Luis Tenorio, dirigente de la ruta 18 del transporte público de la Ciudad de México, dijo que las constantes alzas en los combustibles afectan a la sociedad en general.

 — NAYELI GONZÁLEZ