12 de abril de 2013 / 02:10 p.m.

Las ventas minoristas de Estados Unidos se contrajeron en marzo por segunda vez en tres meses, una señal de que la economía del país se habría desplomado al final del primer trimestre.

Las ventas minoristas cayeron 0.4 por ciento el mes pasado, dijo el viernes el Departamento deComercio. Eso fue menor a las expectativas de los analistas, de que las ventas se mantuvieran sin cambios en marzo.

Las lecturas de ventas minoristas han estado volátiles en lo que va del año, lo que ha hecho difícil saber si la debilidad en marzo se debió a un aumento de impuestos que entró en vigor a comienzos de año o a factores estacionales relacionados con el clima.

Las ventas minoristas avanzaron 1 por ciento en febrero, según las lecturas revisadas del gobierno.

Excluyendo automóviles, gasolina y materiales de construcción, las ventas cayeron 0.2 por ciento en marzo. Este medida subyacente se corresponde de cerca con el componente de gasto del consumidor del Producto Interno Bruto (PIB).

El Gobierno revisó a la baja las cifras pasadas de ventas minoristas subyacentes para mostrar un alza de 0.3 por ciento en febrero y ventas planas en enero.

Informes anteriores sobre ventas minoristas habían mostrado a los consumidores sorpresivamente resistentes pese a los aumentos de impuestos que entraron en vigor el 1 de enero. Un impuesto a las nóminas subió para todos los trabajadores, mientras que la tasa de impuesto a la renta se elevó para los más ricos del país.

La política fiscal se endureció aún más en marzo, cuando el gobierno federal inició recortes de gastos en todos los sectores, parte de los esfuerzos de Washington por reducir el déficit presupuestario.

Investigadores no partidistas en el Congreso de Estados Unidos estiman que el impulso de austeridad de Washington restará alrededor de 1.5 puntos porcentuales del crecimiento económico este año.

Muchos economistas también han notado que la pérdida de impulso económico en muchos indicadores de marzo pudo haberse debido a un invierno cálido, lo que habría llevado a empresas y a consumidores a adelantar gastos.

Los indicadores, desde ventas minoristas y contrataciones hasta confianza de gerentes de fábricas, fueron mucho más sólidos en febrero y un marzo más frío pudo haber contenido la actividad.

También es plausible que los informes económicos no se hayan ajustado en forma precisa al cambio del momento en que cayó el feriado de Semana Santa, que este año fue en marzo, mientras que en el 2012 fue en abril.

La debilidad en las ventas minoristas de marzo tuvo una amplia base. Las ventas de autos bajaron 0.6 por ciento y los recibos de productos electrónicos y electrodomésticos cayeron un 1.6 por ciento. Las ventas en tiendas de ropa subieron sólo 0.1 por ciento.

Reuters