2 de diciembre de 2013 / 11:13 p.m.

México.- El primer año de la actual administración federal es "una desilusión" en materia económica, pues la economía crecerá sólo 1.2 por ciento, muy por debajo de 3.0 por ciento previsto al inicio de 2013, sostuvo el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF).

El vicepresidente del Comité del Indicador IMEF, Jonathan Heath, pronosticó que la economía mexicana crecerá el año próximo casi 3.0 por ciento, debido a que la reforma fiscal aprobada impactará el consumo y la inversión privados, sobre todo, en el primer trimestre.

Al dar a conocer los resultados del Indicador IMEF del Entorno Empresarial Mexicano (IIEEM) de noviembre de 2013, consideró que aunque México ya salió de la recesión económica que registró desde mediados del año pasado, "tampoco podemos cantar todavía victoria".

La economía mexicana muestra una recuperación incipiente y frágil que todavía no es contundente, la cual está impulsada por factores externos, pues el mercado interno sigue débil, sostuvo.

El también vicepresidente del Comité Nacional de Estudios Económicos del IMEF, refirió que este año se formó una "tormenta perfecta" que afectó a la economía de México, por factores externos como un despeño económico de Estados Unidos menor a lo previsto.

En tanto, a nivel interno, se conjuntaron un comportamiento negativo de la industria de la construcción, un deterioro del comercio por un menor ingreso disponible de los hogares, y un retraso en la ejecución del gasto público.

Sobre el balance económico del primer año de este gobierno, opinó: "Definitivamente un crecimiento de la economía, que apenas va a crecer ligeramente por arriba de 1.0 por ciento, si bien nos va, obviamente tiene que verse como una desilusión, comparado con crecer por lo menos al 3.5 por ciento que pensábamos a esta alturas hace un año".

Aclaró que no sólo los funcionarios públicos se equivocaron en su estimación de crecimiento para este año, también los especialistas del sector privado, en lo cual influyó el cambio de base de comparación de las cuentas nacionales, en agosto pasado, con el cual el crecimiento inicial del primer trimestre se revisó a cero.

"Nuestro análisis es tan bueno como las cifras que nos dan, si nos dan unas cifras que nos dicen que habíamos crecido, pues nosotros hacemos nuestro análisis sobre eso, pero luego nos dicen que siempre no, no es que nos hayamos equivocado en el análisis sino que el cambio de base nos cambio toda la jugada", agregó.

Precisó que si bien la economía interna todavía muestra bastante debilidad, los factores externos están empezando a jalar un poco a la economía, pero "la recuperación es incipiente, yo diría todavía frágil y cualquier cosa pudiera hacer que de repente se interrumpiera la recuperación".

Apuntó que la recuperación que empieza a mostrar la economía nacional ha sido insuficiente para general los empleos que necesita el país, pues este año se generarán unos 480 mil puestos de trabajo, que son 160 mil menos que los de 2012.

Anticipó que habrá incertidumbre y debilidad durante la llamada "cuesta de enero" en 2014, pues con la reforma fiscal aprobada entrarán en vigor nuevos impuestos, lo que se traducirá en un menor ingreso disponible de los hogares.

Ante ello, dijo, el IMEF proyecta que la economía mexicana crecerá el año próximo cerca de 3.0 por ciento, pues la incertidumbre que genera la reforma fiscal afectará el consumo y las inversiones, lo que restará entre 0.5 y 0.7 por ciento al avance económico de 2014.

Heath consideró que aunque se apruebe la reforma energética en el actual periodo de sesiones del Congreso que finaliza el 15 de diciembre próximo, el impacto de ésta será marginal sobre el crecimiento económico del año próximo, pues quedarán pendientes las leyes secundarias de la misma.

Además, alertó, se anticipa que 2014 será un año de mucha "agitación política", pues diversos sectores se oponen a la aprobación de la reforma energética, y los inversionistas potenciales en este sector estarán atentos a la implementación de las reformas y al ambiente político de México ante posibles actos de inconformidad.

Notimex