7 de enero de 2013 / 02:17 p.m.

Pese a la importante inversión en infraestructura, la generación de empleos formales en el sector de la construcción fue de 231 mil 462 durante la administración de Felipe Calderón, 24 por ciento menos a los creados con Vicente Fox, revelaron datos del IMSS.

Aunque entre 2007 y 2012 se ejercieron 3.9 billones para los compromisos de infraestructura en el país, esa cantidad no fue suficiente para generar más empleos en este sexenio, respecto al anterior, cuando se abrieron 308 mil 36 plazas formales en esa actividad.

El analista de Actinver, Jaime Ascencio, explicó que una de las razones de este decremento se derivó del efecto migratorio, principalmente a Estados Unidos, pues los sueldos son mayores en aquella nación.

"“Mucha gente prefiere irse a Estados Unidos porque ve una buena oportunidad en el campo de trabajo, además el empleo en el sector constructor allá es mejor pagado"", comentó.

Cifras oficiales de Estados Unidos muestran que de los casi 7 millones de mexicanos que se encuentran trabajando en ese país, 17 por ciento se concentran en la construcción, es decir, alrededor de 1.2 millones.

En cuanto a las remuneraciones medias reales a tasa anual pagadas en México, registraron una mínima alza de 0.6 por ciento durante octubre de 2012 respecto al mismo mes de 2011, que fue de 1.1 por ciento.

Ascencio Aguirre añadió que otro factor que provocó la baja generación de empleos fue la crisis que se originó en Estados Unidos en 2008, pues derivado de ello se dio una menor inversión y reducción de la actividad productiva no solo en ese país, sino también en otras naciones, entre ellas México, donde el impacto sobre la producción y el empleo resultó desfavorable.

"“Hay que recordar que la crisis de Estados Unidos en 2008 se originó en el sector hipotecario, que fue el más dañado, lo que significó una caída en la construcción de vivienda que es la que genera más empleos, y siendo pilar importante del sector financiero estadunidense, por ende, le pegó a México"”. El que las condiciones de crédito se hicieran más estrictas para constructores y potenciales compradores, aunado a una caída continua en los precios de vivienda, no han permitido un repunte sostenible en los inicios de construcción de ésta.

 — PATRICIA TAPIA