4 de junio de 2013 / 02:11 p.m.

 

 

Ciudad de México • Aunque la relación comercial entre México y China ascendió a 62 mil 657 millones de dólares en 2012, el intercambio es muy desigual, pues por cada peso que le vende, el gigante asiático factura alrededor de 10 pesos.

La compraventa de productos entre ambas naciones ha crecido considerablemente en los últimos 18 años, pues en 1995 representaba alrededor de 542 millones de dólares, mientras que en 2012 cerró en 62 mil 657 millones.

Expresado de otra manera, el comercio global entre ambos países aumentó alrededor de115 veces en términos de valor en los últimos 18 años, según datos de la Secretaría de Economía.

El intercambio con el país asiático representaba en 1995 alrededor de 0.5 por ciento del comercio exterior total de México, este porcentaje también se incrementó considerablemente hasta llegar a representar 8.5 por ciento al finalizar 2012.

No obstante, el crecimiento comercial se ha inclinado de una manera muy marcada hacia el país asiático, puesto que en 2012 China le vendió a México alrededor de 57 mil millones de dólares, mientras que México solamente facturó en el país asiático alrededor de 5 mil 720 millones de dólares.

En el periodo de referencia, China incrementó su participación dentro de las importaciones mexicanas de 1.5 a 15.4 por ciento, en tanto que las adquisiciones chinas de México solamente aumentaron de 0.1 a 1.5 por ciento del total.

En la visita de Estado del presidente chino Xi Jinping a México, del 4 al 6 de junio, en donde se reunirá con el presidente de México Enrique Peña Nieto, se planteará resolver está situación, y tratar de equilibrar la balanza comercial en los próximos años.

En 2011, según datos de ProMéxico, 99 por ciento de las importaciones mexicanas desde China fueron manufacturas, entre las que destacan teléfonos celulares, antenas de televisores y pantallas, así como computadoras portátiles.

La agencia de promoción económica detalla que en ese mismo año, 51 por ciento de las exportaciones mexicanas a China fueron automóviles, manufacturas de cobre y partes para teléfonos y dispositivos de señal inalámbrica.

A VENDER MÁS

Dado que ya existe la relación deficitaria en el comercio con ese país, no se debe ver a China como un problema, sino como una oportunidad para ver qué tanto se puede avanzar en materia comercial, y tratar de venderle más, puntualizó Manuel Valencia, especialista en negocios internacionales del Tecnológico de Monterrey.

“La inversión que puede hacer China sería en materia de infraestructura, en carreteras y ferrocarriles es muy grande, así como en telecomunicaciones y energía, estos rubros representan grandes oportunidades para México, y seguramente serán parte de los temas que manejará el presidente chino en el país”, puntualizó.

El catedrático dijo que otra área de oportunidad para el intercambio comercial lo representa el sector automotor, en el que México es muy competitivo, y China es uno de los mercados más grandes del mundo.

Luis Moreno