13 de febrero de 2013 / 04:44 p.m.

Caracas.- La devaluación de 31.7 por ciento de la moneda venezolana entró en vigencia el miércoles, luego del largo fin de semana que siguió a su anuncio y en el que abundaron críticas a la medida económica de mayor impacto tomada por el gobierno durante la larga convalecencia del presidente Hugo Chávez.

El ministro de Finanzas, Jorge Giordani, aseguró que las operaciones cambiarias a la nueva tasa de 6.3 bolívares por dólar -desde 4.3 unidades- se están haciendo en "completa normalidad" y llamó "cretinos" a quienes han cuestionado la controversial decisión.

La devaluación, el quinto ajuste del tipo de cambio en una década, fue publicada en la Gaceta Oficial con fecha 8 de febrero y establece una serie de especificaciones para su aplicación.

En declaraciones a periodistas desde el organismo que administra la asignación de divisas, CADIVI, Giordani advirtió que el gobierno se mantendrá atento a la aplicación de la medida y que seguirá su combate contra la inflación.

Analistas y empresas han advertido que la devaluación del bolívar tendrá efectos contraproducentes sobre los precios, que en enero se aceleraron 3.3 por ciento para acumular en los últimos 12 meses un 22.2 por ciento.

Tanto la oposición como sectores chavistas han fustigado la medida que buscaría aliviar las endeudadas finanzas públicas dependientes de las exportaciones petroleras.

El Gobierno la ha defendido como necesaria para mejorar la eficiencia en medio de un brote inflacionario y especulativo y las autoridades han repetido que se tomó por "instrucción" de Chávez, pese a que el líder socialista no ha sido visto ni escuchado en público desde que fue operado hace dos meses en La Habana.

Giordani, un académico de izquierda de 72 años conocido como "el monje" a causa de la vida austera que lleva, descartó que se trate de un "paquetazo" puesto que la medida no incluye privatizaciones ni desmejora las leyes laborales y fue dictada sin "injerencia del Fondo Monetario Internacional".

"No se necesita tener dólares, ni siquiera haber visto uno en la vida, pero allí funciona el elemento ideología. Todos vivimos de la insaciabilidad del dólar, de una especie de ninfomanía dolarizada", puntualizó en una entrevista publicada en medios oficiales.

En la publicación oficial de la medida se establece que las solicitudes de dólares introducidas antes de su anuncio -el 8 de febrero- para actividades académicas, salud, deporte y cultura, jubilados y pensiones, remesas, entre otros, serán atendidos a la tasa de 4.3 bolívares por dólar que regía desde el 2011.

Los consumos con tarjeta de crédito en el exterior realizados hasta el 12 de febrero también serán calculados a la tasa del 4.3 bolívares por dólar, añadió.

Finalmente detalla que algunos grupos que hayan introducido sus solicitudes de divisas de 3 a 6 meses antes del 15 de enero liquidarán sus importaciones al tipo de cambio anterior y que los exportadores pueden retener el 40 por ciento de sus divisas en lugar del 30 por ciento previo.

REUTERS