28 de marzo de 2013 / 09:04 p.m.

El tiempo que permanezcan las restricciones dependerá del banco central, dijo el ministro de Relaciones Exteriores de Chipre, Ioannis Kasoulides.

 Nicosia • Chipre reconoció el jueves que duros controles de capital se mantendrán por más tiempo a lo previsto, mientras los bancos volvían a abrir por primera vez desde que el gobierno se vio forzado a aceptar un duro paquete de rescate para evitar la bancarrota.

Los chipriotas hicieron fila en calma en los bancos para retirar cantidades limitadas de dinero, pero no hubo señales de corridas bancarias, como se temía.

Los bancos estuvieron cerrados casi dos semanas mientras el gobierno negociaba un paquete de rescate de 10 mil millones de euros, el primero en la unión monetaria que impone pérdidas a los depositantes bancarios.

Los límites a los movimientos de dinero impuestos tras el rescate durarán por cerca de un mes, explicó el ministro de Relaciones Exteriores de Chipre, Ioannis Kasoulides.

"Se levantarán una serie de restricciones y gradualmente, probablemente en el periodo de un mes, según los cálculos del banco central, las restricciones se levantarán totalmente", declaró Kasoulides a los periodistas.

El gobierno había dicho inicialmente que los controles estarían en vigor por alrededor de una semana, sujeto a revisión. Los economistas dicen que serán difíciles de levantar mientras la economía de la pequeña isla mediterránea esté en crisis.

Los empleados bancarios se presentaron a trabajar temprano al tiempo que el dinero en efectivo era entregado por furgones blindados. En algunas sucursales de la capital se formaban filas de al menos una decena de personas, bajo la mirada de guardias de seguridad.

Las puertas abrieron al mediodía (1000 GMT) y cerraron a las 6 p.m., pero no hubo una fuga visible de depósitos, como se temía.

Mucho dinero ya se fue electrónicamente. Cifras publicadas el jueves por el Banco Central de Chipre mostraron que los ahorradores de otras naciones de la zona euro sacaron el 18 por ciento de sus depósitos de la isla en febrero, mientras crecían los rumores sobre un impuesto a las cuentas de bancos.

En total, los depósitos del sector bancario privado cayeron 2.2 por ciento a 46 mil 400 millones de euros el mes pasado, tras una pérdida similar en enero.

El Gobierno anunció el nombramiento de un comité para investigar el colapso bancario y evaluar las reclamaciones de los tenedores minoritarios de bonos.

"Tendrá un mandato amplio. Investigará responsabilidades criminales, civiles y políticas", dijo el subsecretario de la Presidencia de Chipre, Constantinos Petrides.

El decreto de los controles de capitales se puso en los escaparates de las sucursales bancarias y había empleados repartiendo copias a los clientes. En Nicosia había cierta sensación de alivio, pero también dudas sobre qué podrá ocurrir ahora.

"No tienes idea de cuánto he esperado esto", dijo Froso Kokikou, un jubilado de 64 años, que esperaba en la fila en una sucursal del Banco Popular de Chipre, también conocido como Laiki.

"Tengo una sensación de miedo y decepción por tener que hacer fila así. Parece un país del Tercer Mundo, ¿pero qué puedes hacer? Esto es lo que nos impusieron y con lo que tenemos que vivir", agregó.

MADUREZ

Kostas Nikolaou, otro jubilado de 60 años, dijo que la incertidumbre de las últimas dos semanas ha sido "como una muerte lenta".

"¿Cómo pueden decir que no puedes acceder a tu propio dinero en el banco? Es nuestro dinero, tenemos derecho a él", agregó.

Muchos de los que hacían fila eran ancianos que decían haberse quedado sin efectivo porque no tenían tarjetas de crédito.

El presidente Nicos Anastasiades elogió la "madurez y responsabilidad" que mostraron los chipriotas ante la crisis.

"Hemos mostrado que no sólo queremos sacar a nuestro país de esta posición difícil, sino que además lo haremos", dijo una declaración de la presidencia.

Anastasiades ha aceptado una reducción de 25 por ciento en su sueldo y el gabinete lo hará en 20 por ciento, dijo un funcionario.

La bolsa de Chipre dijo que permanecería cerrada el jueves.

En los mercados internacionales, los rendimientos alemanes a 10 años caían a sus mínimos desde agosto por temores a una propagación de la crisis chipriota a otros miembros en problemas de la zona euro.

Los rendimientos disminuían 2 puntos básicos a 1.256 por ciento. Los operadores citaban el riesgo de que los depositantes en otros países puedan asustarse ante cualquier señal de una fuga de depósitos de Chipre.

LÍMITES A RETIROS EN EFECTIVO

Un decreto del Ministerio de Finanzas impuso controles estrictos para limitar las retiradas de efectivo a no más de 300 euros por día y prohibió el cobro de cheques.

El banco central de la isla revisará todas las transacciones comerciales de más de 5 mil euros y las operaciones de más de 200 mil euros sobre una base individual. Las personas que salen de Chipre sólo pueden llevar 1,000 euros.

Una fuente policial dijo a Reuters que los pasajeros que salgan de aeropuertos chipriotas estarán sujetos a registros adicionales. En el aeropuerto de Larnaka había advertencias de las nuevas restricciones y los funcionarios tenían órdenes de confiscar efectivo que superase el límite de 1,000 euros.

Con apenas 860 mil habitantes en la parte griega, Chipre cuenta con cerca de 68 mil millones de euros en sus bancos - un sistema financiero descomunal que atrajo a los depósitos de los extranjeros, especialmente Rusia, como un paraíso costa afuera, pero que zozobró tras los problemas en la vecina Grecia.

La Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional concluyeron que Chipre no podía pagar un rescate a menos que impusiera pérdidas a los depositantes, algo visto como un tabú en rescates anteriores de la zona euro.

Esa visión enfureció a los chipriotas, cuyo ministro de Relaciones Exteriores dijo que su país estaba sacrificando demasiado por el rescate.

"Europa pretende ayudarnos pero el precio a pagar es demasiado alto: nada menos que la brutal destrucción de nuestro modelo económico", dijo Ioannis Kasoulides al diario francés Les Echos.

El "EURO CHIPRIOTA"

Las dificultades financieras chipriotas han causado temblores en toda la zona euro, que ya estaba frágil.

Los rendimientos de los bonos a dos años de Eslovenia aumentaron a casi 7 por ciento el jueves, en una señal de que los inversores descuentan un alto riesgo de incumplimiento de pagos pese a que el gobierno negó que vaya a necesitar un rescate.

La imposición de controles de capitales llevó a los economistas a advertir que podría surgir un "euro chipriota" de segunda categoría, ya que los fondos atrapados en la isla serían menos valiosos que los euros que se pueden gastar con libertad en el exterior.

Reflejando los temores de un derrame de la crisis chipriota, la calificadora Moody's dijo que mantuvo a Irlanda y Portugal, otras naciones en dificultades, con panorama negativo, citando el rescate de Chipre como un riesgo adicional.

La Comisión Europea dijo que los controles de capitales eran legales y se justificaban bajo la ley de la Unión Europea siempre que fueran estrictamente temporales y proporcionados. El ejecutivo de la UE dijo que vigilará "la necesidad de extender la validez de las medidas, o revisarlas".

Se cree que el rescate, acordado el lunes en Bruselas, empujaría a Chipre a una recesión todavía peor, contrayendo el sector bancario y costando miles de puestos de trabajo.

REUTERS