Héctor Ortiz
27 de septiembre de 2015 / 05:20 p.m.

Jürgen Damm, quien jugó el primer tiempo y algunos minutos del complemento en la derrota de Tigres ante Pumas, no quiso exponer un punto de vista en torno al arbitraje que echó a dos de sus compañeros, aunque admitió que esa situación sí influyó, acreditó más los aciertos de los hombres de Guillermo Vázquez.

“La verdad no me gusta hablar del arbitraje, todo mundo se puede equivocar, siempre lo he dicho que hay que respetar sus decisiones, yo creo que sí nos perjudica pero hay que seguir trabajando”, y agregó: “Fue un mal partido de todos nosotros y hay que levantar la cabeza que el miércoles viene otro partido muy importante. Pumas hizo méritos, hizo un gran partido y que darle su crédito”.

Además admitió que las condiciones de la Ciudad de México jugaron un papel importante, aunque esto no fue pretexto para regresar a casa con las maletas vacías.

“La cancha es muy pesada acá, el horario, obviamente no hay que poner pretextos, pero sí sentimos que nos pesó eso, pero bueno, hay que seguir afinando detalles”, finalizó.