9 de junio de 2013 / 01:17 p.m.

La participación de las mujeres en diferentes sectores de la economía es cada vez más amplia y algunos se sostienen y crecen básicamente por el trabajo de ellas, como el de la cosmetología.

 

Monterrey.- • El 42 por ciento de las mujeres en México tiene que trabajar para ayudar en el gasto familiar, al grado de que existen algunos sectores de la economía que se sostienen y crecen básicamente por el trabajo femenino, como el de la cosmetología, donde algunas han logrado convertirse en exitosas empresarias.

Ahora, han creado una cadena, que ayuda a otras mujeres. Para Sonia Velázquez Estrada, la vida cambió radicalmente hace doce años. Al mismo tiempo, dejó un matrimonio que ya no funcionaba y abandonó el giro comercial en el que había invertido 30 años de su vida.

Fue como arrojarse a la nada, recuerda ahora. Pero de la nada, construyó una nueva empresa, que al mismo tiempo que le ha dado una estabilidad económica, ha ayudado a cientos de mujeres a mejorar sus ingresos.

"Durante treinta años me dediqué a las zapatería, pero un día decidí que debía darle un giro radical a mi vida y me encontré con AspidPro, y me ha ido bien".

Sonia luce exitosa. Con cuatro franquicias para igual número de escuelas y otras para distribución de productos de AspidPro, se ha convertido en una empresaria en un momento de su vida que muchas mujeres toman casi como el final del camino.

"El ramo de la cosmetología no es solo de belleza, es de salud, y por eso muchos hombres comienzan a convertirse en consumidores. Para las mujeres, es una oportunidad de trabajar, incrementar sus ingresos, sin descuidar a sus hijos".

Se calcula que cerca del 42 por ciento de las mujeres mexicanas realizan algún tipo de trabajo. Muchas son víctimas de explotación, pues reciben salarios menores a los que percibe un hombre por la misma actividad. Además, la imposibilidad de trabajar turnos completos, para estar al cuidado de sus hijos, les impide crecer dentro de las empresas.

Pero la cosmetología y la cosmecéutica les da esa oportunidad, dice Sonia. Los productos de AspidPro van encaminados al cuidado de la salud y, aunque no se encuentran generalmente en los anaqueles de los centros comerciales, tiene un alto grado de preferencia, sobre todo en spas y centro de belleza.

Son 100 por ciento mexicanos, dice Sonia, quien tiene cuatro escuelas, franquicia de AspidPro, en el Distrito Federal, donde enseña el arte de la belleza, con cursos y diplomados sobre tratamientos faciales, corporales y capilares, con técnicas manuales avanzadas y no invasivas.

Es un ejemplo a seguir. Selma Hernández González así la ve. Ella se inicia apenas en el mundo de los negocios, con una franquicia de AspidPro en el Estado de Nuevo León. Trae muchos planes, enriquecidos por la experiencia de empresarias como Sonia.

"Este es un negocio donde se puede trabajar y progresar. Muchas mujeres se han visto beneficiadas, y ahora, vamos a trabajar en el norte, en Nuevo León".

Apenas en febrero comenzó a trabajar en el proyecto, pero ya tiene su franquicia, y está muy contenta, porque ha visto que fue una buena decisión.

"El mercado de la belleza y el bienestar va a la alza, y cada vez más hombres se convencen de que también merecen y necesitan el cuidado de su piel", razona Selma.

Y ambas, estarán ahí, listas para capitalizarlo.

FRANCISCO ZÚÑIGA ESQUIVEL