ROBERTO FLORES
2 de septiembre de 2016 / 03:32 p.m.

Andy Delort presumió este viernes su camiseta con el número 9 en la espalda, sin embargo el francés deberá tener mucho cuidado, pues desde el Apertura 2010 sólo dos jugadores con esta casaca han destacado en los felinos.

En esta tercera etapa con Ricardo Ferretti, desde ese torneo hace seis años, han sido un total de seis futbolistas, todos ellos extranjeros, los que han portado este número en el dorsal y la mayoría han sucumbido ante la “maldición del 9”.

El atacante francés buscará emular a Rafael Sobis y a Héctor Mancilla como los únicos elementos en tener éxito con este numeral en su espalda.

“Rafa” es el último en haberlo usado, jugó con Tigres del Clausura 2015 al Clausura 2016, tres torneos en los que marcó un total de 18 goles en la Liga MX y 4 más en la Copa Libertadores de América para un total de 22.

Por su parte Mancilla estuvo con los felinos también en tres temporadas, del Clausura 2011 al Clausura 2012, en los que marcó 24 goles, todos en la liga mexicana.

El brasileño y el chileno tienen cuatro cosas en común. La primera es que llegaron en un torneo de Clausura, otra es que estuvieron durante tres campañas y las más importantes, ambos fueron campeones con los universitarios justo en segunda temporada, un Apertura en el 2011 y el 2015.

Estos son los dos casos de éxito en jugadores que vistieron el tradicional 9 en los auriazules, sin embargo, también varios casos en los que otros fracasaron rotundamente a pesar de llegar con muchas expectativas.

En el apertura 2010 estuvo el brasileño Itamar Batista, quien marcó 9 goles y parecía que podría ser un referente, lamentablemente no se quiso quedar y pidió su salida argumentando cuestiones personales.

Para el Apertura 2012 llegó el español Luis García Fernández, estuvo dos torneos y solamente pudo marcar 5 goles, para ser el primero de los fracasos estrepitosos de atacantes vistiendo la casaca 9.

Después en el Clausura 2014 llegó el argentino Emanuel Herrera, curiosamente procedente del futbol francés donde había jugado en el Montpellier, sin embargo no pudo nunca ganarse el puesto titular y se quedó sin poder anotar un solo gol en liga, aunque en la Copa MX sí marcó y fue parte del equipo que ganó el título.

Quizá el peor de todos ha sido el también argentino Marco Rubén, de quien se tenían grandes esperanzas y tampoco pudo marcar gol, yéndose en blanco en el Apertura 2014 a pesar de haber recibido buenas oportunidades de Ricardo Ferretti.

Así es que habrá que esperar para ver si Andy Delort puede vencer también esta “maldición” y logra como Sobis y Mancilla también levantar el trofeo de campeón con los Tigres.