12 de septiembre de 2013 / 01:32 p.m.

Los gravámenes a las ganancias generadas en la bolsa y en la industria minera propuestos en la reforma hacendaria no afectarán las inversiones, aseguró Ildefonso Guajardo Villarreal, titular de la Secretaría de Economía.

Después de participar en el tercer Congreso de la Industria Siderúrgica Mexicana, puntualizó que un impuesto de 10 por ciento a las ganancias de capital y dividendos de las firmas que participan en el mercado bursátil es acorde con la tendencia mundial, aunque en niveles inferiores.

“Una de las premisas fundamentales de la Secretaría de Hacienda es que esta reforma se hiciera en función de los mejores comparativos internacionales. El impuesto a las ganancias de capital en la bolsa tiene como referente a Estados Unidos, que lo marca en 30 por ciento; en otros países se cobra mínimo 20 por ciento, y en México se trata de un impuesto de 10 por ciento”, puntualizó.

El funcionario federal puso énfasis en que no se prevé que el mercado bursátil pierda competitividad o que las empresas vayan a mover sus capitales hacia otros países, ante un gravamen de esta naturaleza.

Respecto a los nuevos impuestos que plantean al sector minero, de 7.5 por ciento, a la diferencia positiva entre los ingresos derivados de la enajenación o venta de la actividad extractiva y deducciones permitidas en la Ley del ISR, así como de 50 por ciento adicional de la cuota máxima del derecho que se cobra con base en las hectáreas incluidas en la concesión minera, indicó que tampoco afectarán a la industria ni a la inversión, pero sí contribuirá a la recaudación.

“Ustedes saben que una de las grandes críticas al desarrollo de la actividad minera en México ha sido que estaba muy por debajo de su nivel de contribución”, afirmó.

El secretario de Economía mencionó que con estos nuevos impuestos el objetivo es que este sector contribuya más al desarrollo del país, por lo que han iniciado reuniones con la cámara minera para hacer comparativos de los impactos que pudieran tener.

Agregó que otra medida que preocupa a los empresarios, sobre todo del sector siderúrgico —y en la cual se está platicando—, es la propuesta de gravar la emisión de carbono y el uso de productos contaminantes, puesto que ya han previsto un impacto negativo en su operación.

Desacuerdo de empresarios

Alonso Ancira Elizondo, presidente de la Cámara Nacional de la Industria del Hierro y el Acero (Canacero), refirió que el planteamiento que se hace en la reforma fiscal sobre los bonos de carbono pone en desventaja a la industria acerera en relación con otros países, ya que ni en Estados Unidos, China, India o Brasil lo aplican de manera indiscriminada, como se hará en México.

Señaló que los bonos de carbono deben fijarse a precios acordes con el mercado, ya que en el extranjero están en 32 centavos cada uno, mientras que aquí los precios serían mayores.

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EL PLAN DE IMPONER 7.5% a las ganancias en la extracción de minerales tampoco inhibirá el buen desempeño de la industria.

— LUIS MORENO