GERARDO SUÁREZ
5 de agosto de 2015 / 12:53 a.m.

La cuestión del arbitraje, un tema que provoca temor en más de un hincha de Tigres. Si pesará o no, que si Conmebol meterá mano, los antecedentes contra mexicanos. Razones pareciera que sobran para dudar.

Hoy, la responsabilidad de llevar a buen puerto las acciones recaerá en Darío Ubríaco, silbante uruguayo con gafete internacional desde el 2008. La tarea no será sencilla. Porque, sin contar el hecho de que se disputa una final de la mismísima Copa Libertadores, el encuentro marcará el regreso del juez central después de tres meses sin actividad.

Ubríaco quedó en medio de una fuerte polémica por no pasar una prueba física, misma que lo dejó fuera de la pasada Copa América; sin embargo, por pedido de la Conmebol, realizó un nuevo examen en la última semana de julio y lo aprobó. El premio: ser designado para el duelo final entre River Plate y Tigres.

¿Presión por el regreso?
“Es el partido más importante de mi carrera. Sabemos que bien las cosas que están juego, pero nervioso no. Estoy tranquilo, tratando de acomodar las cosas.

“Es una nueva oportunidad y la verdad que agradezco a la comisión de árbitros por haber confiado en mí y ahora solo queda trabajar, hacerlo bien y estar concentrados porque motivación sobra. Estar tranquilo y tomar buenas decisiones y disfrutarlo porque, la verdad, estar ahí es un placer, un orgullo”.

Ubríaco descartó que el ‘peso’ que pueda ejercer el Estadio Monumental pueda influir en sus decisiones. Si bien es consciente de lo que se está jugando, el silbante recalcó que realmente se imparta justicia en el encuentro.

"Después de todas las cosas que se hablan y no se hablan, creo que lo más importante acá es la justicia. Después, si las formas no son las mejores, pero si se hizo justicia eso es lo más importante. Después ya se evalúan las formas".