29 de abril de 2013 / 01:07 p.m.

 Una de las industrias en México que más genera sonrisas en el país es la de parques de diversiones, sin embargo, para los empresarios no todo es alegría y más en este sector dominados por extranjeros.

Luis Javier Santoyo, director general de la Feria Chapultepec Mágico, informó en entrevista que actualmente no existen fabricantes mexicanos de los grandes juegos mecánicos, por lo que, cuando tienen que comprar uno recurren a empresas de Estados Unidos y Europa.

El directivo mencionó que de toda la infraestructura de entretenimiento que existe en el país, aproximadamente 80 por ciento proviene de esas zonas del planeta.

Santoyo mencionó que uno de los perjuicios al adquirir juegos mecánicos en el extranjero es el sobrecosto, que llega a ser de 35 a 40 por ciento adicional al valor original, por cuestiones de fletes e importación.

El costo de un juego mecánico extremo puede ir desde los 12 millones de pesos hasta los 50 millones de pesos, precio al que se le debe añadir la transportación y la importación, indicó.

""En un balance tienes que buscar hacer una compra correcta del juego, que verdaderamente llegue a ser un impacto por el costo que representa, ya que se adquiere en euros o dólares y cobras en pesos. Es infraestructura que compras cada cinco años y vas renovando con mucho cuidado, porque se puede venir una sobreinversión y los daños son considerables para la empresa"", mencionó el director general de La Feria Chapultepec Mágico.

Por su parte, Roberto Báez, vocero de Six Flags México, indicó en entrevista que los fabricantes con los que trabajan son europeos y estadunidenses, porque son pocos los proveedores mexicanos.

De acuerdo con información de la compañía, su parque ubicado en el Distrito Federal tiene 16 montañas rusas, pero de todos sus juegos de alta infraestructura, 94 por ciento son de fabricación Europa y el restante 6 por ciento de Estados Unidos.

Uno de los ejemplos son los juegos como Batman the ride, boomerang, roller y jr. roller coaster, que son fabricados por la empresa Vekoma de Holanda o the dark night, de la firma Mack Rides de Alemania y el río salvaje de la empresa Intamin de Liechtenstein.

La reciente adquisición de Six Flags México, the joker, y en el cual está basada su actual campaña de publicidad, lo elaboró la empresa Gerstlauer Amusement Rides de Alemania.

Respecto a la Feria Chapultepec Mágico, ésta cuenta con cuatro montañas rusas, de las cuales tres son de origen europeo y una estadunidense. El cascabel y la montaña infinitum fueron fabricados por la firma Schwarzkopf de Alemania, el ratón loco por Reverchon de Francia, y su juego emblemático, la montaña rusa, fue creado por Amusement Device Company de Estados Unidos.

Luis Javier Santoyo, director general de la Feriam, explicó que las razones de la inexistencia de fabricantes en México y depender de Europa y el país vecino del norte es que en estas dos últimas zonas del planeta la industria de los parques de diversiones está plenamente desarrollada y cuenta con más tecnología

""Sin duda los parques comenzaron en esos países y es donde se ha tenido un avance mayor"", indicó el directivo.

Javier Santoyo mencionó que estas zonas del mundo están sumamente avanzadas y cuentan con mucha demanda de juegos mecánicos, lo cual obliga a los fabricantes a actualizarse constantemente, lo que no sucede en México.

El directivo informó que mientras en Estados Unidos existen cerca de 200 parques de diversiones y en Europa un número similar, en el país solamente existen seis.

En cuanto a la asistencia de personas a Six Flags, su vocero, Roberto Báez, señaló que anualmente se reciben aproximadamente 2 millones de visitantes.

Por su parte, Luis Javier Santoyo, director general de la Feria Chapultepec Mágico, mencionó que reciben un número igual y puede llegar hasta los tres millones, ya que siempre varía, dependiendo de la extensión de los periodos de vacaciones.

El directivo informó que el parque de diversiones se encuentra en el proceso de adquirir un nuevo juego en el segmento de extremo, que llegará el próximo año.

— ROBERTO VALADEZ