11 de febrero de 2013 / 11:12 p.m.

Con base en la experiencia del centro comercial abierto en Dubai, donde ya hubo problemas de piratería, en México se esperaría un gran impacto a la industrias nacionales, dijo Sergio López, presidente del organismo.

 Ciudad de México • Industriales del país argumentaron que permitir la edificación del proyecto Dragon Mart en Cancún propiciaría la desarticulación de por lo menos 20 sectores industriales y la pérdida de más de un millón de empleos en el país.

El presidente de la Cámara Nacional de la Industria del Vestido (CNIV), Sergio López de la Cerda, dijo que considerando la experiencia de Dragon Mart en Dubai, donde ya surgieron problemas de piratería y comportamiento ilegal por parte de los ciudadanos chinos en ese lugar, en México se esperaría un fuerte impacto a las industrias nacionales.

En ese país ya hay sanciones y decomisos de mercancía por violación de derechos de propiedad intelectual de Dubai, y se han incautado dos mil 500 productos falsificados; multas para más de 113 tiendas instaladas en el complejo y destruido más de 453 mil productos falsificados en Dubai.

Durante el Foro Nacional: Efectos ambientales y económicos de las instalación de Dragon Mart Cancún en el senado de la República, el industrial dijo que "no tenemos absolutamente nada en contra de los chinos y creemos que merecen participar y competir, pero si contra prácticas desleales e ilegales".

Explicó que además de la generación de empleos de la que se está hablando, la cual se calcula en su mayoría para ciudadanos chinos, "lo que no se dice es que la cantidad de contrabando que generaría el tener un punto de entrada en Cancún para todo México de China, lo que puede desarticular más de 20 sectores en el país y hablamos de millones de empleos".

Advirtió su desconfianza en las declaraciones que se han hecho al respecto por parte de los inversionistas de Dragon Mart Cancún, en el sentido de que no participarán los sectores del calzado, vestido, textil, juguete y acero, entre otros, porque dijo que de acuerdo al convenio, ellos no son responsables de las actividades que realicen los industriales una vez instalados en México.

Además, señaló, que del año 2011 a la fecha se han hecho once modificaciones al proyecto, lo que ofrece una elevada desconfianza en lo que se ha dicho hasta este momento sobre el tema.

Se prevé, indicó, que se fomente ampliamente el comercio ilegal, un flagelo en el país que ya representa hasta 60 por ciento del comercio legal en el territorio nacional.

"Aquí preguntaríamos ¿si se busca diversificar la economía porque no sentarse con los actores de los diferentes sectores sociales o industriales para plantear cómo diversificar? Y dijo que ya han pedido audiencia al gobernador, quien los ha ignorado por completo.

Se pronunció a favor de las inversiones productivas, pero señaló que en esta ocasión todo parece ir en contra de la industria nacional.

En el caso específico del sector del vestido, refirió que se desarticularía por completo, luego de que éste ha logrado levantarse después de que en el año 2009 perdieron una importante cantidad de empleos por la apertura de productos precisamente chinos en las fronteras.

"Somos la quinta potencia exportadora de ropa a Estados Unidos, y hemos ido creciendo en la participación, se prevé la tendencia hacia arriba".

Por eso, el presidente de la CNIV advirtió que los industriales de ese sector piden la garantía de que esos sectores estarían excluidos del proyecto porque "en el contrato se sugiere, pero no se responsabilizan como opere cada uno de los industriales. El proyecto promueve claramente productos chinos no mexicanos".

En su turno, representantes del presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra), Sergio Cervantes, advirtieron que ello propiciará la inminente desaparición de la manufactura mexicana al romper las cadenas productivas.

"Si son productos intermedios estamos generando el rompimiento de las cadenas productivas. Los comercializadores buscarán atraer los productos chinos porque hoy los compran baratos y reciben cuantiosos beneficios económicos, pero lo que hacen destruirán las cadenas productivas y al sector manufacturero de México".

Esa, dijeron, es una grave preocupación porque si destruyen a la industria México se convertirá en comprador masivo de productos intermedios y cuando no haya industria manufacturera entonces es cuando los chinos podrán imponer las condiciones y precios de mercado que quieran.

Asimismo, cuando los industriales nacionales pretendan volver a invertir será mucho más caro y seremos dependientes de China." Hacia allá vamos con Dragon Mart", acotaron.Por ello, los industriales pidieron que se revise a fondo la instalación de ese complejo y se prohíba, de ser posible su desarrollo y "detener el tsunami que se avecina".

El director general de Estudios Económicos del Sector Privado, Luis Foncerrada, se pronunció por la defensa del libre mercado, así como la inversión extranjera.

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