11 de enero de 2013 / 07:02 p.m.

Estados Unidos ordenó una amplia revisión del más nuevo avión de pasajeros de Boeing, el 787 Dreamliner, mencionando la "preocupación" por una serie de problemas técnicos en las últimas semanas.

Funcionarios de agencias reguladoras gubernamentales dijeron que el Dreamliner sigue siendo seguro pero que se necesita un examen minucioso para identificar la causa de una serie de problemas, que incluye el incendio de un 787 estacionado en un hangar el lunes.

""Hay preocupaciones sobre los hechos recientes que involucran al Boeing 787. Es por eso que hoy estamos llevando a cabo una revisión exhaustiva"", dijo el secretario de Transporte, Ray LaHood, en una conferencia de prensa.

La revisión pondrá énfasis en los avanzados sistemas electrónicos del 787 e incluirá el diseño, la fabricación y el ensamblaje, señaló la Administración Federal de la Aviación (FAA por sus iniciales en inglés).

La decisión se toma tras anunciarse una investigación aparte sobre una batería que se incendió y provocó el lunes "graves daños" a un 787 de Japan Airlines que estaba estacionado en el aeropuerto de Boston.

Sumándose a los incidentes que han puesto a prueba la confianza en el primer avión fabricado mayormente por compuestos de carbono, un Dreamliner sufrió una rotura en el parabrisas de su cabina de mando y otro una pérdida de combustible en vuelos separados en Japón.

El 787 es el avión más nuevo de Boeing y su máximo esfuerzo por revolucionar la aviación comercial mediante el uso de nueva tecnología para reducir el costo en combustible, al operar la nave al 20 por ciento.

Cada avión tiene un precio de lista de 207 millones de dólares.

Las aerolíneas están encantadas con el ahorro, y hasta el momento han brindado su aprobación al avión, a través de pedidos de más de 800 aeronaves, y continúan respaldándolo a pesar de los problemas que ha presentado.

Pero Boeing ya superó por mucho el presupuesto y lleva más de tres años de atraso en sus planes de entrega de los aviones Dreamliner.

Las acciones de Boeing caían 2.5 por ciento el viernes, a 75.17 dólares.

La amplia revisión por parte de los funcionarios estadunidenses podría generar un duro revés al avión más nuevo de Boeing, especialmente si lleva a un costoso cambio de su diseño.

También es una prueba para el flamante presidente ejecutivo de la división de aviones comerciales de Boeing, Ray Conner, quien también asistió a la conferencia de prensa el viernes en Washington.

Conner, quien anteriormente fue jefe de ventas de aparatos comerciales de Boeing, dijo que la compañía estaba comprometida a hacer que el avión sea tan confiable como sea posible y que sus sistemas de apoyo habían funcionado bien.

""Tenemos una completa confianza en el 787, y lo mismo nuestros clientes"", declaró Conner.

REUTERS