31 de julio de 2013 / 05:12 p.m.

Washington • El crecimiento económico de Estados Unidos se aceleró inesperadamente en el segundo trimestre y estableció la base para una mayor firmeza en el resto del año, lo que podría acercar a la Reserva Federal a un recorte de sus estímulos monetarios.

El Producto Interno Bruto de Estados Unidos creció a un 1.7 por ciento a tasa anual, dijo el miércoles el Departamento de Comercio, más que la cifra revisada a la baja de una expansión de un 1.1 por ciento en el primer trimestre.

Economistas consultados por Reuters pronosticaban que la economía habría crecido a un ritmo de un 1 por ciento tras un avance informado originalmente de un 1.8 por ciento en los primeros tres meses del año.

Un repunte en el gasto de las empresas, un crecimiento de las exportaciones y una fuerte moderación en el ritmo de declives de desembolsos del Gobierno impulsaron el crecimiento económico en el período entre abril y junio, compensando una desaceleración en el gasto del consumidor y una tasa estable de acumulación de inventarios.

Aún así, el reporte marcó el tercer trimestre consecutivo en que el PIB crece a menos de un 2 por ciento, un ritmo que normalmente sería demasiado suave como para reducir el desempleo.

No obstante, el crecimiento se dirigía a cobrar un mayor impulso en la segunda mitad del año a medida que se alivia el lastre fiscal provocado por la austeridad en Washington.

Los funcionarios de la Reserva Federal, que enfrentan una decisión sobre el futuro de su programa de compras de bonos de 85 mil millones de dólares al mes, probablemente tendrán en consideración el dato al concluir el miércoles su reunión de política monetaria de dos días.

El presidente de la Fed, Ben Bernanke, dijo el mes pasado que el banco central probablemente comenzaría a reducir las compras de bonos más tarde este año y que podría ponerles fin a mediados del 2014 si la economía avanza como se espera.

REVISIONES ALENTADORAS

Amplias revisiones a datos anteriores debido a algunos cambios implementados por el Gobierno sobre la forma en que se calcula el PIB se sumaron al mejor tenor del informe y muestran un mejor panorama para la economía.

El crecimiento económico fue relativamente más enérgico entre el 2009 y el 2012 a lo informado previamente. De hecho, la economía creció un 2.8 por ciento el año pasado, 0.6 puntos porcentuales más que lo estimado por el Gobierno previamente.

Las revisiones también arrojaron una mayor tasa de ahorros, un buen augurio para el gasto del consumidor en el futuro.

Mayores impuestos aplicados por Washington para reducir el déficit presupuestario del gobierno restringieron el gasto del consumidor en el segundo trimestre, lo que mantuvo a la economía a un ritmo anémico de crecimiento.

El gasto del consumidor, responsable por más de dos tercios de la actividad económica en Estados Unidos, se desaceleró a una tasa de expansión de un 1.8 por ciento tras subir a una tasa de un 2.3 por ciento en el primer trimestre.

Hubo buenas noticias desde el sector inmobiliario, con un crecimiento de dos dígitos para los gastos en la construcción residencial. El sector, que provocó la recesión del 2007-2009, se esta expandiendo con fuerza.

El gasto de las empresas en equipamiento y software revirtió el declive del trimestre previo, impulsado por un giro en inversiones en estructuras no residenciales y avances en desembolsos para equipamiento y productos intelectuales.

Aunque el gasto del Gobierno se contrajo por tercer trimestre consecutivo, el ritmo del declive bajó con fuerza y el gasto de los gobiernos locales repuntó. El gasto en defensa bajó marginalmente luego de declinar con fuerza en los dos trimestres anteriores.

REUTERS