EDUARDO TORRES | @EDUTORRESR
9 de noviembre de 2017 / 10:51 a.m.

Tigres inició la temporada con una formación 3-4-3, luego, poco a poco, fue regresando a su base con la línea de 4, tres mediocampistas y tres atacantes. A final de cuentas, los sistemas de juego son una referencia, lo realmente importante es el estilo y la idea. Ricardo Ferretti puede jugar con 3, 4 o 5 en la defensa pero la idea la va a negociar muy poco.

Hay dos formas de darle una lectura a ese 3-4-3 inicial, lo primero es aprovechar mucho más los carriles externos y ser muy largos para subir y bajar con un solo jugador, deshacerse de los laterales y priorizar los marcadores centrales para defender.

La segunda lectura es acomodar a los buenos dentro del campo: mantener a los tres defensas que son figuras, los dos extremos que han dado dos campeonatos de liga, y poder juntar a Gignac, Vargas y Valencia en el ataque. ¿Era un ajuste táctico necesario por el fútbol o por poner a todas las figuras?

Mantener a los tres de arriba actualmente ha costado desentendimiento en estos últimos 25 o 20 metros, Enner Valencia y algunas malas conducciones, Edu Vargas estando cada vez menos en el área y Gignac aislado, aunque últimamente ha aparecido en momentos adecuados para hacer los goles que han guiado a Tigres para conseguir seis puntos de los últimos nueve disputados.

¿Qué tan negativo llega a ser ese desentendimiento? En ocasiones, el mejor equilibrio de la ofensiva es ser unos desequilibrados. Entrar, salir, caer a una banda y luego aparecer por la otra, en algún momento dar amplitud y luego ser totalmente centralizados. Mientras Vargas, Valencia y Gignac no choquen entre ellos, el equipo y afición podrán estar tranquilos.

No sé qué tan en calma pueda sentirse Ricardo Ferretti con esto, no es su estilo porque cada vez hay menos ataques posicionales y cada vez más ataques inspiraciones, pero que le han valido para que Enner Valencia suma 8 goles y que parece quedarse corto en el número.

La ausencia de Damm ha sido fundamental para ello, si no está él solamente se abre la banda por izquierda con Aquino, y seguramente cuando Jurgen regrese volverá un poco el orden y surge una duda: ¿ese orden será positivo o negativo?

Cuando Damm regresó ante Necaxa, Tigres de inicio parecía un 4-4-2 pero con Gignac cayendo al interior izquierdo en la transición ofensiva se creaba el 4-3-3, lo cual era muy bueno con Damm y Aquino siendo anchos y profundos. Esto hizo que el equipo se viera mucho mejor, con un ataque equilibrado pero que no perdía el factor sorpresa por los costados.

Tigres tiene tres ideas: línea de tres, tres delanteros con 4-3-3 o un delantero y dos extremos también en 4-3-3. Para la liguilla, según el rival, Ferretti podrá elegir lo que mejor se le acomode y con todos los jugadores sanos y disponibles (por el momento).