26 de junio de 2013 / 10:27 p.m.

Madrid  • El Consejo de Administración de Repsol ha decidido hoy por unanimidad rechazar la propuesta presentada por el gobierno argentino para compensar la nacionalización de YPF el pasado año.

La petrolera indicó en un comunicado remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) de España que la oferta era "insatisfactoria para los intereses de la compañía" porque "no responde en su cuantía a la pérdida sufrida por Repsol", aunque valora el "interés" del gobierno argentino por lograr un acuerdo.

La propuesta, estimada en 5 mil millones de dólares (3 mil 823 millones de euros), implicaba la creación de una sociedad en la que Repsol tendría una participación del 47 por ciento para explotar una pequeña parte del yacimiento de Vaca Muerta y un pago en capital que tendría que ser reinvertido en dicha sociedad.

De acuerdo a esta oferta, la sociedad estaría integrada por YPF (con un 51 por ciento del capital), Repsol (47 por ciento) y Pemex (2 por ciento) -accionista de referencia de la petrolera española y la sociedad que ha llevado la propuesta al Consejo- explotaría el 6.4 por ciento de Vaca Muerta.

YPF valora esta oferta en 5 mil millones de dólares (3 mil 823 millones de euros), 3 mil 500 millones de dólares (2 mil 676 millones de euros) del importe de la participación en la sociedad y mil 500 millones de dólares (mil 147 millones de euros) de un pago "de obligada reinversión para el desarrollo de la citada sociedad".

El Consejo de Repsol ha tomado la decisión unánime de rechazar el acuerdo tras un "exhaustivo análisis técnico y económico interno" que ha estado apoyado por "informes de especialistas externos", informó la compañía.

El análisis ha concluido que la oferta "no responde en su cuantía a la pérdida sufrida por Repsol", ya que se basa en "activos sobrevalorados, alejados de valores de mercado".

Además, la petrolera española considera que la "estructura" de la oferta "dista mucho" de los intereses de Repsol, porque carece de una compensación monetaria "disponible o realizable", no cuenta "con las mínimas garantías jurídicas y económicas" y porque supone inversiones "obligadas y cuantiosas".

A pesar del rechazo unánime, Repsol ha valorado "el interés del Gobierno argentino de alcanzar una solución negociada" y confía en que mantenga "una actitud abierta al diálogo" en el futuro con el objetivo de llegar a un acuerdo negociado.

Este futuro acuerdo, que señala que deberá alcanzarse "a través de los cauces societarios" y con "serenidad y equilibrio", tendrá que representar "la satisfacción de una justa compensación" para Repsol, lo que permitirá "la finalización de las reclamaciones por la expropiación", según la petrolera.

 — EFE