5 de julio de 2013 / 01:21 p.m.

Al lanzar el producto de vivienda en uso temporal en renta, el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) busca incentivar la formalidad, al establecer contratos que den certeza jurídica a las dos partes.

El esquema puede ayudar a reducir la morosidad y la evasión fiscal, al asumir el arrendatario su responsabilidad de pagar sus impuestos, ya que para entrar al padrón será necesario este requisito.

Alejandro Murat Hinojosa, director general del Infonavit, explicó que unos de los problemas que se han detectado en estudios sobre la renta es que no existen los contratos jurídicos o si lo hay son muy débiles.

Refirió que datos del censo de población de 2010 se contaba con 28.5 millones de viviendas habitadas, de las cuales 6.6 millones (23 por ciento) eran ocupadas por habitantes distintos al propietario.

Sobre el padrón donde se va a generar la oferta de su programa piloto de renta, precisó que los parámetros de calidad que deben de cumplir tienen que ver con las características que ahora se van a calificar con las nuevas reglas que dio a conocer la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, que son: ubicación, densificación, equipamiento y competitividad.

En el caso del derechohabiente, detalló que en esta primera etapa del producto (12 meses) se considera apoyar a los trabajadores que ganen ocho salarios mínimos (cerca de 16 mil pesos al mes).

De los 15 millones de afiliados al Infonavit, 30 por ciento tiene ese salario, por lo que será en una primera instancia a las personas que se atiendan bajo este esquema, para un tope de descuento de su nómina de 25 por ciento mensual.

Los requisitos que deberán de cumplir los derechohabientes para adherirse a este programa es que compruebe que ya tiene un año de relación laboral y una cotización en el saldo de la subcuenta de por lo menos seis meses (30 mil pesos).

Pero hay una particularidad, ya que si dos personas deciden juntar su derecho a este producto, lo podrán hacer, puntualizó Murat.

Reiteró que la subcuenta de vivienda solo servirá como garantía ante el arrendatario; solo en caso de incumplimiento si se tomarán recursos de ésta.

En tanto, al apetito de demanda las entidades que ve el instituto con un alto potencial son Monterrey y el Distrito Federal, así como zonas turísticas y de maquilas, donde los trabajadores tienen una alta movilidad.

De acuerdo con Murat, 30 por ciento de los créditos del Infonavit son para vivienda nueva y usada, 30 por ciento a remodelación y ampliación, 20 por ciento se usa como ahorro y el restante busca otra opción, donde puede entrar la necesidad de renta.

— PATRICIA TAPIA