6 de marzo de 2013 / 03:36 a.m.

El mandato de Chávez alejó a los inversores y a los gobiernos extranjeros, además de que coincidió con una gigantesca alza en los precios del petróleo, lo que ayudó a evitar la bancarrota en su país.

 Nueva York • El programa económico del presidente de Venezuela Hugo Chávez logró de todo, menos el éxito. El hombre fuerte del país sudamericano, quien murió el martes, ganó elecciones con regularidad -la última vez en octubre-, y sus políticas económicas funcionaron bien en casa.

Su mandato coincidió con una gigantesca alza en los precios del petróleo, lo que ayudó a evitar la bancarrota en su país.

Pero la administración de Chávez alejó a los inversores y los gobiernos extranjeros, pero mantuvo pobres a los venezolanos.

Es cierto que Chávez heredó un país en una posición económica funesta cuando asumió la presidencia en febrero de 1999.

Los precios del petróleo, el elemento más determinante del devenir de la economía venezolana, cayó a menos de 10 dólares el barril en diciembre de 1998, el mes en que fue elegido. Debido a las políticas de libre mercado, usadas de forma intermitente en la década previa, percibidas como las culpables de que no se pudiera revertir el declive de Venezuela, muchos votantes respaldaron la visión populista de Chávez.

Sus primeros cuatro años fueron difíciles. Los precios del petróleo se mantuvieron bajos y la estatal Petróleos de Venezuela, conocida como PDVSA, estuvo controlada por sus oponentes.

Un golpe de Estado en 2002 estuvo cerca de ser exitoso.

Chávez tomó el control de PDVSA a comienzos del 2003, despidiendo a 19 mil empleados y reemplazando a la gerencia.

La empresa se convirtió en un brazo de su Gobierno, contribuyendo con 61 mil 400 millones de dólares para fondos sociales entre 2004 y 2010.

Esto, junto a la meteórica alza de los precios del petróleo desde 2004, hicieron que la mayor parte de las limitaciones financieras y económica desaparecieran.

Chávez proclamó la ideología del "Socialismo del Siglo XXI" en enero del 2005, que se separó del marxismo-leninismo incluyendo una participación más democrática y un gobierno menos autoritario.

Después del 2006, Chávez redujo la participación extranjera en la economía venezolana, expropiando a grupos internacionales con una compensación inadecuada. También extendió la influencia de Venezuela en el exterior con exportaciones baratas de petróleo y una diplomacia agresiva, lo que generó un acercamiento a gobiernos de Bolivia, Ecuador y Nicaragua.

Una recuperación de los precios del crudo, luego de la caída del 2008 y el 2009, permitió a Chávez financiar extensos programas sociales antes de las elecciones del 2012.

De todas formas, pese a los beneficios de los elevados precios del petróleo, el estándar de vida promedio de los venezolanos subió apenas un 9 por ciento en los primeros 13 años de Chávez en el poder.

Además, la economía se hizo más dependiente del crudo, al contabilizar el 96 por ciento de las exportaciones en el 2012 en comparación al 76 por ciento visto en 1999.

El agresivo populismo económico de Chávez parecía nuevo, pero en esencia era poco más que un giro bolivariano a las políticas de la década de 1940 impulsadas por el ex presidente argentino Juan Perón.

REUTERS