20 de febrero de 2013 / 02:26 p.m.

Cancún • La nueva administración federal informó que se encontró un Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) con grandes problemas financieros, causados principalmente por la crisis de 2009 y créditos que se pidieron para el desarrollo del Centro Integralmente Planeado (CIP) de Playa Espíritu (en Sinaloa), pasivos que en lo general ascienden a 4 mil 320 millones de pesos, por lo cual plantearán un nuevo modelo de la entidad gubernamental.

Durante su presentación en el Foro Nacional de Turismo, Héctor Martín Gómez Barranza, director general de Fonatur, puntualizó que en 2009 se adquirió un fuerte préstamo con Banobras por mil 200 millones de pesos para la compra de terrenos del CIP, lo que vino a generar una situación financiera difícil.

El funcionario señaló que anualmente dedicarán 380 millones de pesos en intereses creados por la deuda, recursos que pudieran ser utilizados para otras actividades del fondo; “"nos duele tener que dedicar varios millones de pesos para solventar la deuda"”.

Cáculos realizados por Multimedios indican que la deuda de Fonatur asciende, hasta el cierre de 2012, a 4 mil 600 millones de pesos, con lo cual sobrepasaba en casi el doble su presupuesto (96.7 por ciento) y representaba 77 por ciento del total de recursos de la Secretaría de Turismo (Sectur).

Héctor Gómez Barraza informó que desde que tomó la riendas del fondo el 1 de diciembre se emprendió un proceso de reestructura de la deuda que ya generó resultados, dado que para este año se logró una reducción de 6 por ciento (280 millones de pesos).

De esta forma, los pasivos totales de Fonatur se encuentran en 4 mil 320 millones de pesos, apuntó su director general.

Gómez Barraza señaló que con este escenario el fondo está en una situación desarticulada y con problemas financieros.

“"Otra de las situaciones complicadas dentro de la dependencia son los limitados recursos que tenemos para la inversión en infraestructura, los cuales son de mil 600 millones de pesos; sin embargo, a esta cifra se le deben reducir 300 millones de pesos, que se utilizarán para mantenimiento de los activos del fondo"”, indicó el funcionario.

En referencia a si existen culpables sobre la deuda de Fonatur, su director general señaló que la tarea no es fincar responsabilidades, sino reestructurar la dependencia y sacarla adelante.

Héctor Gómez Barraza señaló que en los últimos años el fondo dejó de otorgar financiamiento a empresas del sector, a pesar de ser unas de sus funciones principales, por lo cual se abocarán a que esta actividad regrese y se pueda apoyar al sector con recursos.

Todo este panorama provocó que Fonatur dejara de ser un promotor del desarrollo turístico a largo plazo, por lo cual se debe retomar esta función y potenciarla, mencionó.

El funcionario comentó que dos de los proyectos que detonarán su administración son Huatulco, Oaxaca, y Loreto, Baja California Sur, debido al potencial con que cuentan.

Tras 25 años de no construirse un Centro Integralmente Planeado (CIP) en México, la administración de Felipe Calderón presentó en 2009 un proyecto para Sinaloa, con el nombre de Teacapán, después Playa Espíritu.

El proyecto se dio a conocer como uno de los más grandes en el sector turístico, ya que se informó que se tenía contemplado en su proyecto original 40 mil habitaciones, el doble de Cancún, Quintana Roo.

La Secretaría de Turismo (Sectur) señaló que la inversión para este CIP en la región del Pacífico requeriría recursos por 12 mil 200 millones de pesos y detonaría recursos privados por 170 mil millones de pesos.

Para la instalación de este proyecto, el gobierno federal compró los terrenos al señor Antonio Toledo Corro, ex gobernador de Sinaloa, por 119 millones de dólares.

Asimismo, el gobierno federal mencionó que este proyecto sería el primer CIP sustentable, por lo cual se le daría todo el apoyo para darlo a conocer.

Tras el cambio en la administración de Sectur, de Rodolfo Elizondo a Gloria Guevara Manzo, se decidió cambiarle el nombre en 2011 a esta obra para hacerla atractiva a los inversionistas y que pudiera ser más fácilmente recordada, de esta forma se decidió ponerle Playa Espíritu.

En su momento, el gobernador de Sinaloa argumentó que Playa Espíritu no es un proyecto de aventura, sino un destino garantizado que tiene un fideicomiso con un presupuesto multianual, en el cual ya se tienen garantizados 3 mil 200 millones de pesos.

Redimensionar el proyecto

La nueva administración turística al encontrarse este proyecto informó que lo evaluará y vera qué cambios se le pueden realizar para darle mayor potencial.

Héctor Gómez Barraza, director general de Fonatur, manifestó que la obra de Playa Espíritu “"es uno de los proyectos que tenemos que redimensionar, ahí están los terrenos, veremos qué hacemos"”.

Gómez Barraza mencionó que se encuentran revisando qué modificaciones se le deben realizar para mejorar su construcción y venta de terrenos.

Lo que se debe lograr es que se comercialicen los terrenos de este proyecto, que se materialicen las ventas con los diferentes inversionistas interesados, indicó el director general de Fonatur.

“"Tenemos que vender más, generar inventario que le dé valor a Fonatur y por su puesto en los próximos meses nos dedicaremos a esto. Darle más valor"”, indicó el funcionario.

Otros de los CIP que buscarán potencial son Huatulco y Loreto; en estos destinos uno de los primeros cambios que se realizarán es generar mayor conectividad aérea, debido a que hasta el momento es limitada, mencionó.

ROBERTO VALADEZ