24 de enero de 2013 / 02:12 p.m.

Monterrey • Monterrey y su área metropolitana enfrentaron un año atípico al registrarse durante el 2012 una serie de eventos que provocaron alzas en el precio del huevo y otros productos que hicieron que la inflación se disparara considerablemente.

Finalmente el Índice de Precios al Consumidor se ubicó en 3.15%, ésta no reflejó la realidad de las familias regiomontanas, dado que sus finanzas fueron mermadas por las alzas en los servicios y productos básicos.

El golpe a la canasta básica se presentó pese al subsidio en las tarifas de electricidad en la temporada de verano que generó un ahorro de 32.8 por ciento hasta el mes de septiembre.

Un análisis de Multimedios revela que tres de los servicios básicos, crecieron a mayores tasas que el incremento promedio reflejado por el INEGI.

Los hogares equipados con gas butano o LP, ya sea por elección o por ser la única opción, tuvieron que desembolsar un 14.4 por ciento por este servicio.

El incremento de dos dígitos fue el resultado de 10 alzas mensuales aplicadas en ese combustible, destacando el 2.3 por decretado en octubre y el 3.1 por ciento en el mes de noviembre.

Las alzas acumuladas en las tarifas de agua y drenaje y en la del gas natural aunque son menores a la del gas LP casi duplican a la tasa de inflación al situarse por arriba del 6 por ciento.

HIPER BÁSICOS

En el recuento inflacionario para los productos de mayor consumo popular no fue nada favorable para los bolsillos de los regiomontanos.

El precio del huevo acumuló un crecimiento de 38.0 por ciento para todo el año, alza que se cocinó por las tres súper auemntos consecutivos de 20.7 por ciento en julio, de 12.0 por ciento en agosto y de 20.0 por ciento en el mes de septiembre.

El desmedido aumento se explicó por la especulación que se vivió en esos meses y ante el desabasto generado por la gripe aviar.

Otros dos productos esenciales que se encarecieron destacadamente fueron las tortillas con un 9.7 por ciento y la leche que lo hizo en un 7.0 por ciento.

El frijol fue la excepción al crecer su precio en 1.8 por ciento en todo el 2012, menos que la inflación general, por las alentadoras bajas observadas en cinco de los meses.

RICARDO GALÁN