— BÁRBARA ANDERSON
2 de septiembre de 2013 / 03:56 p.m.

Ciudad de México  • En medio de la mayor venta de los últimos años, la de Grupo Modelo a Anheuser-Busch Inbev en 20 mil 100 millones de dólares, quedó una propiedad que ya no interesaba a los nuevos dueños ‘no mexicanos’: el Club Santos Laguna. En los meses que duró la negociación hubo rumores de que la nueva administración quería enfocarse solo en la producción de cerveza. A la par que se cerraban las negociaciones “grandes”, en silencio se fue montando una empresa nueva, que conocía las entrañas del club y del negocio del futbol.

El impulsor fue Alejandro Irarragorri Gutiérrez, que durante siete años fue vicepresidente deportivo de Grupo Modelo y presidente del consejo de administración del Club Santos Laguna. Tuvo poco tiempo para conseguir apoyo institucional (en este caso de la firma especializada en fusiones y adquisiciones Pablo Rión y Asociados) y financiero, con bancos locales y con un grupo de nuevos socios que hoy forman parte del nuevo consejo de administración del Club Santos y del Territorio Santos Modelo. De hecho, en el horizonte cercano queda la puesta en marcha de la segunda fase de este espacio, que hoy tiene el estadio Corona, dependencias para jugadores, una parroquia, un gimnasio, escuela de futbol, estudios de televisión y área de comida. A la nueva administración le tocará la construcción —en un área de dos hectáreas— de un hotel de 120 habitaciones (la mitad de ellas con vistas al estadio), zona comercial y un área educativa que aún no definen si será una universidad o una preparatoria.

¿En cuánto tiempo armó la adquisición del club?Primero había que mantener al equipo íntegro y luego también tuve que analizar a donde quería llevar mi vida y mi familia, porque el negocio del futbol es un trabajo de 24 por 24. Luego trabajamos con mucha intensidad para armar la infraestructura corporativa y financiera que nos permitiera ser candidatos viables a la compra.

 

¿En cuánto se cerró la venta?Por un acuerdo con los vendedores, no vamos a divulgar esa cifra.

 

¿Qué pasa con el naming del estadio y de los demás espacios? ¿Cómo fue el acuerdo con Modelo?Muchos me preguntaban que íbamos a hacer sin tener a Grupo Modelo detrás y la verdad es que ahora los tenemos de la mano como uno más de nuestros socios comerciales y patrocinadores, como Peñoles, Soriana y Lala.

 

¿Por cuánto tiempo se firmó el contrato para mantener el nombre de Estadio Corona?Por más de 10 años.

 

¿El club es autosustentable?Desde el punto de vista empresarial lo es. Y también desde la parte metodológica del futbol, que es nuestro corebusiness, en parte por lo que venimos trabajando con nuestras alianzas con otros clubes del mundo (como el Celtic de Glasgow) para construir sistemas con ellos que nos permiten sustentar nuestro proyecto deportivo. Este tipo de alianzas nos ayudan en el área de inteligencia deportiva, un centro de análisis matemático y tecnología de rendimiento por jugador y por partido.

 

… entonces sí es autosustentable…Sí, como parte de una organización donde su principal cliente es el Santos. Hoy el club además tiene espacio para sus 900 socios, tiene academias de baile con capacidad para 500 niños, renta de locales y de oficinas. El uso diario de todo el complejo es lo que lo vuelve autosustentable.

 

¿Es negocio hoy el futbol?Es un negocio de baja rentabilidad y de mucho riesgo, pero yo creo que va a ser un negocio. Está evolucionando en el mundo y queremos que nuestro país no sea una excepción. Hoy los contenidos están tomando un valor muy importante en distintas plataformas y eso traerá una evolución del negocio.

 

¿Ha mejorado la facturación de la empresa?Este es un negocio que vende cerca de 50 millones de dólares al año; cuando iniciamos —hace siete años— solo vendía 20 millones de dólares. Sin duda en este plazo el crecimiento fue importante, aunque no sé si podemos continuar con la misma tendencia.

 

¿Cuánto esperan crecer este año?Alrededor de 9 por ciento.