23 de agosto de 2013 / 12:50 a.m.

Monterrey.- • El impuesto adicional que se pretende aplicar a los refrescos no soluciona ningún problema de salud, pues cualquier otra bebida, salvo el agua, tiene los mismos niveles calóricos, y si, en cambio, puede afectar a una industria que produce 500 mil empleos directos y 3 millones de empleos indirectos, aseguró el presidente de la Asociación Nacional de Productores de Refrescos y Aguas Carbonatadas (ANPRAC), Emilio Herrera Arce.

Herrera Arce expresó su deseo de que al legislar al respecto, los diferentes actores del proceso tomen una decisión equitativa, donde valoren todos los aspectos, tanto de salud, como tributario y económico.

El empresario, recalcó que el impuesto es recesivo, porque impacta además a la gente de menos recursos, que es la que destina mayor porcentaje de sus ingresos a alimentos y bebidas, y aunque se grave a las empresas, termina por trasladarse al consumidor final.

El presidente de ANPRAC instó a no caer en una confrontación porque, dijo, eso no ayudaría a resolver nada.

FRANCISCO ZÚÑIGA