22 de enero de 2013 / 02:43 p.m.

La tasa de informalidad laboral en el mercado doméstico se situó en 59.22 por ciento, lo que se tradujo en que 28.8 millones de personas se ocuparan en ese tipo de actividades poco o nada productivas para la economía nacional.

En 2011 esta tasa representó a 59.93 de la población, lo que significa que la escala se redujo en 0.71 puntos.

Para los analistas del mercado laboral, ha sido justamente la informalidad una de las válvulas de escape, que ha permitido que la tasa de desempleo en México se mantenga en niveles relativamente bajos, sobre todo al compararse con los registros de algunos países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Respecto a la tasa de subocupación, es decir, el indicador que mide aquellas personas que declararon tener necesidad y disponibilidad para trabajar más horas en el país, el InstitutoNacional de Estadística y Geografía (INEGI) precisó que este indicador alcanzó un nivel de 7.6 por ciento en diciembre de 2012, el cual fue inferior al 8.2 por ciento, reportado en 2011.

Lo anterior significa que en la subocupación se hallaron 3.7 millones de personas.

El instituto precisó que la tasa de condiciones críticas de ocupación, que integra a las personas que trabajan menos de 35 horas a la semana y más de 35 horas semanales con ingresos mensuales inferiores al salario mínimo, y las que se emplean más de 48 horas semanales ganando hasta dos salarios mínimos, se ubicó en 11.85 por ciento en el periodo referido, es decir, 5.7 millones de personas.

La tasa de desocupación en México cerró en 4.47 por ciento durante diciembre de 2012, lo que se traduce en la escala más baja de los los últimos cuatro años, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

El reporte de indicadores de ocupación y empleo del instituto, estableció que el número de personas que se encontraron sin trabajo al último mes del año pasado alcanzó 2 millones 296 mil 638.

El resultado que presentó el INEGI sorprendió positivamente al consenso de analistas, que para el periodo en cuestión esperaban una tasa de 4.8 por ciento, es decir, poco más de 2.4 millones de desocupados.

Samuel Moreno, especialista de Invex, explicó que la desaceleración económica local, resultado de una menor dinámica productiva en Estados Unidos, China y otros países, ha provocado que la tasa de desempleo en México no logre alcanzar el nivel promedio de 3.65 por ciento observado previo a la crisis financiera e hipotecaria internacional (2003-2007).

El INEGI detalló que el desempleo por género, entre los hombres fue de 4.56 por ciento, lo que equivale a 1.4 millones sin oportunidad de incorporarse al mercado laboral, mientras que en las mujeres ascendió a 4.33 por ciento, es decir, casi 850 mil casos.

En diciembre de 2012, un cuarto de los desocupados afirmó no haber completado los estudios de secundaria, en tanto que el resto (75 por ciento) fueron desempleados que dijeron tener un mayor nivel de instrucción, que oscila entre el nivel medio superior o más avanzado.

Las entidades federativas con las mayores tasas de desempleo al cierre del año pasado fueron Nayarit, con 6.28 por ciento; Sonora, con 6.23, y el Distrito Federal, con 6.11 por ciento.

El INEGI precisó que Campeche, Chiapas, Guerrero, Oaxaca, Veracruz y Yucatán reportaron tasas de desocupación por debajo de 3 por ciento.

En cuanto a la tasa de desocupación urbana, considerada un mejor parámetro para medir el desempleo en el país, pues no incorpora la situación del campo y la agricultura, alcanzó una escala de 5.28 por ciento en diciembre de 2012, porcentaje que superó el 4.85 por ciento, reportado en igual lapso de 2011.

Manuel Guzmán, analista del banco Ve por Más, aseguró que en 2013 la expectativa es que haya una mayor oferta de trabajo en el país derivado de un mercado laboral que comienza a flexibilizarse luego de los cambios aprobados en la Ley Federal del Trabajo.

De acuerdo con sus estimaciones, el próximo año se abrirán 827 mil 470 fuentes de trabajo, lo que propiciará que tanto la confianza del consumidor como las ventas en establecimientos minoristas crezcan a un ritmo favorable.

"“Los riesgos para el empleo en México provienen principalmente del sector manufacturero, el cual dependerá de la demanda externa, sobre todo de Estados Unidos”", expresó.

— ALBERTO VERDUSCO