PATRICIA TAPIA
24 de junio de 2013 / 01:27 p.m.

México• La mitad de las empresas constructoras opera en la informalidad, pues de las 20 mil que hay en el país, 10 mil están en esa situación, por lo que este grave problema afecta la imagen de toda la industria, acusó Luis Zárate Rocha, presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC).

Por ello, en coordinación con el gobierno federal, se trabaja para erradicar a las firmas que no pagan impuestos, labor que se realiza en uno de los ejes que la Secretaría de Comunicaciones y Transportes se comprometió a impulsar con el gremio.

Al ser cuestionado sobre la situación, reafirmó que se trata de algo gravísimo, por lo que se busca fomentar la afiliación a la CMIC. “Tenemos una visión diferente, no podemos permitir que las empresas se unan sin antes no demuestran que pagan sus obligaciones fiscales y laborales”.

En entrevista, precisó que se considera informal a todas las constructoras que no están afiliadas, pues no se tiene un control, por lo que el representante de la construcción pidió a los tres niveles de gobierno mirar a las que están regularizadas, ya que se garantiza el cumplimiento, una buena administración del anticipo y la conclusión de las obras.

“Las buenas están en la cámara, las grandotas, las medianas... si hay incumplimiento por parte de algunas empresas nosotros decimos: aquí está su razón social, se le habla al director general de la empresa para que dé una explicación. ¿Y qué pasa con una informal?, ¡que ni oficinas tiene!”.

Aceptó que la sobrevivencia de las 10 mil compañías informales tiene que ver mucho con la diferencia de costos que ofrece una formal y una que no lo es, ya que esta última abarata costos, lo que le permite ganar contratos.

“Yo puedo decir que son más baratas porque no pagan sus obligaciones fiscales, así de sencillo, porque las cosas valen lo que valen a costo directo, el concreto y la mano de obra; la ganancia de éstas es que no pagan impuestos”.

Respecto a si se debe establecer un código o programa que impida a estas firmas informales entrar a futuros proyectos, Zárate Rocha indicó que desafortunadamente no se puede de acuerdo con la ley, y destacó que antes era obligatorio estar afiliado a la CMIC, si no, no se podía licitar, pero eso cambió, lo que derivó en que creciera el problema.

En el contexto de este impago e informalidad, sumado a las deudas estatales y municipales, las empresas que operan bajo todas las de la ley se enfrentan a la competencia de firmas de afuera. “La inversión directa extranjera es bienvenida porque vivimos en un mundo global, lo que pelea el sector formal y hemos pedido a las empresas españolas es firmar un convenio de voluntades que tenga cinco ejes: trato de equidad, reciprocidad, utilización de insumos mexicanos y mano de obra nacional e intercambio de tecnología”.