12 de julio de 2013 / 01:53 p.m.

México • La firma consultora EY (antes Ernst & Young) afirmó que México es el país de Latinoamérica con mayor grado de corrupción y pago de sobornos entre empresas y gobierno para concretar negocios.

Al presentar la 12 Encuesta Global de Fraude EY, el socio de investigación de fraude de la firma, José Claudio Treviño, destacó que 60 por ciento de los empresarios entrevistados consideró que estas prácticas ilícitas son comunes en el país, y se han incrementado ante el complicado entorno económico global que ha persistido en los últimos años.

“Si nos guiamos por los resultados de nuestra encuesta, en términos generales la percepción del empresariado en México sí fue más crítica que los empresarios en Latinoamérica con quienes nos acercamos, incluidos Brasil y Colombia.

Así, comentó que 44 por ciento de los encuestados en México considera que han aumentado las prácticas de soborno o corrupción debido a la crisis económica, porcentaje significativamente mayor que sus contrapartes en el continente.

En ese sentido, EY explicó que ante la desaceleración económica mundial, las empresas buscan oportunidades de inversión en los países considerados los próximos BRIC, tal es el caso de México, Indonesia, Corea del Sur y Turquía, que en algunos casos han sido percibidos históricamente como poseedores de una alta incidencia al fraude, soborno y corrupción.

“Una empresa puede tener una cultura y puede basar su éxito en prácticas corruptas, por lo que erradicar esto es particularmente difícil. Pero, en contraparte, está el entorno que afecta a la empresa, como las leyes, la impunidad, que sigue siendo muy elevada, tanto para el que corrompe como para el corrompido. Esto debilita una cultura de combate a la corrupción”, añadió.

Según el directivo, los sectores energético, farmacéutico y de la construcción son los más vulnerables ante el fenómeno y, según cálculos de la Asociación de Examinadores de Fraude, provoca pérdidas hasta de 5 por ciento en ventas.

EY explicó que las prácticas más comunes son pagar entretenimiento a funcionarios para obtener contratos, dar obsequios para concretar negocios y dar dinero para retener negocios.

Las empresas consultadas reconocieron que se ven obligadas a simular los sobornos que pagan dentro de su contabilidad, lo cual pueden cubrirlo a través del uso de facturas falsas.

La firma aplicó 50 encuestas en México entre empresarios del sector. El estudio se realizó en todo el mundo y fue aplicado entre empresarios del sector de consumo, servicios financieros, manufactura, farmacéutico, entre otros. A nivel global, la encuesta fue realizada entre mil 758 empresas de 48 países.

El directivo explicó que los resultados se compararon con los hallazgos para Latinoamérica con base en 176 entrevistas en 5 países de la región: Argentina, Brasil, Chile, Colombia y México, así como 100 encuestas aplicadas en Estados Unidos y Canadá.

Treviño comentó que la corrupción y el soborno tienen mayor presencia en municipios y estados, por lo que debido al grado de revisión y controles se reduce en el nivel federal.

Sin embargo, los empresarios consultados destacaron que si bien las autoridades parecen dispuestas a perseguir estos delitos, no son eficaces en los procesos y difícilmente aplican condenas judiciales.

EY destacó que ante este escenario, es sorprendente que una de cada cinco compañías mexicanas encuestadas no haya llevado a cabo en los dos últimos años una evaluación de los riesgos relacionados con fraudes o corrupción antes de adquirir un negocio.

“El fenómeno de la corrupción se presenta como un cáncer en cualquier tipo de empresa, ya sea transnacional, pequeña, mediana o familiar. El gran riesgo que corren es el golpe a su reputación, y en el caso de los negocios de menor tamaño, pueden desaparecer del mercado”, concluyó.

ANTONIO HERNÁNDEZ