10 de septiembre de 2013 / 01:44 p.m.

México  • La propuesta de gravar el crédito hipotecario y la renta y compraventa de vivienda hará disminuir la demanda de financiamiento y frenará el esquema de arrendamiento que impulsó el Infonavit este año, advirtieron analistas.

Marco Medina, analista de Banco Ve por Más, señaló que sí habrá un efecto nada positivo en el sector medio y bajo que busca integrarse a este esquema, pues no pagar una hipoteca completa por estos segmentos es atractivo, pero con la aplicación del IVA se desincentivará.

Para Carlos Hermosillo, subdirector de análisis de Banorte-Ixe, la colocación de crédito también perderá dinamismo, porque baja el poder adquisitivo de la gente, pues apenas puede solventar el pago de una hipoteca.

La iniciativa del gobierno busca ya no exentar la compraventa de casas, la hipoteca y el alquiler, su fundamento es que los hogares de mayores ingresos son los que se benefician más de esta medida, pero es algo que pegará a todos los niveles sociales.

Gran parte de las inversiones en bienes inmuebles se hacen en viviendas de mayores ingresos, en el caso de casa o departamentos con un valor de 5 millones de pesos, pero si le pones un IVA es una cantidad que el gobierno podrá aplicar para desarrollar unidades para personas de menores ingresos, señaló Medina.

Con este impuesto se acota la posibilidad de una vivienda digna y de calidad, que tanto ha promovido el gobierno federal.

En el otorgamiento de crédito se verá un impacto inmediato, pues las metas de los institutos federales de vivienda se estarán mermando, ya de por sí ante un mal desempeño del sector en la primera mitad del año se observó una baja en el número y monto de financiamientos.

Según BBVA Bancomer, las cifras a junio muestran una contracción de 15 por ciento, tanto en el número de créditos como en el financiamiento otorgado, lo cual puede empeorar si se implanta el IVA en los créditos hipotecarios.

Los especialistas coincidieron en que aunque haya una mayor oferta de vivienda de alquiler, el mercado no viviría una expansión.

En julio pasado se presentó el producto piloto de renta, a fin de constituirse en una alternativa más para atender las necesidades de vivienda de los trabajadores que mantienen una alta movilidad laboral y requieren soluciones habitacionales más flexibles.

Según las metas del gobierno federal, el esquema tiene el fin de atender las necesidades de un segmento de la población que no necesariamente busca adquirir una vivienda, mediante incentivos que motiven el interés de los desarrolladores privados en la construcción de casas para arrendamiento y remodelación de los viejos inmuebles para incluirlos en este tipo de oferta.

La modalidad se pondrá en marcha en las principales zonas metropolitanas del país en una primera fase de 12 meses, a partir del tercer trimestre del presente año, pero con este nuevo impuesto el riesgo es que no funcione como se tiene previsto.

 — PATRICIA TAPIA