GERARDO SUÁREZ - @JERA_SUAREZ
11 de diciembre de 2015 / 11:29 a.m.

El gol que inició la contundente victoria estuvo acompañado de un frenético festejo... y precedido de una tensa espera. Quizá era miedo por el penal fallado en las ‘Semis’, la ansiedad por tratarse de una final o por la razón que usted quiera. Lo cierto es que el ‘Volcán’ hizo una memorable ‘erupción’ tras el cobro de André-Pierre Gignac.

Y para que eso sucediera, fue Juninho quien dio la 'orden' de que el cobrador debería ser el francés. Cuando el silbante José Peñaloza decretó la pena máxima, el balón lo tomó José Rivas, quien se lo cedió al capitán. Los segundos seguían avanzando; la tensión crecía.

Fue cuando el dorsal 3 optó por otorgarle la chance al galo. Junior caminó desde tres cuartos de campo hasta el área y le entregó el esférico al ex Marsella. No había marcha atrás, Gignac sería el ejecutor.

Todavía Ricardo Ferretti mandó llamar a 'La Palmera'. Y lo que parecía otro cambio de cobrador, terminó sólo en unas cuantas indicaciones para el central.

André botó el balón mientras los jugadores de Pumas continuaban reclamando un destino que ya estaba escrito. Después de casi dos minutos de una espera que parecía eterna, el dorsal 10 ejecutó.

El atacante batió a Palacios con un fiero envío que se metió por la parte superior izquierda de la portería sur. Festejo, desahogo y tranquilidad, todo acompañado por el ‘rugido’ de fuegos artificiales. Era el 1-0… venía lo mejor.